• Por Jorge Torres Romero
  • PERIODISTA

De algo tuvieron que agarrarse para poder justificar los desastrosos 100 primeros días del gobierno de Mario Abdo Benítez e intentar confundir y engañar a la gente: lucha frontal contra el crimen organizado.

Los voceros del oficialismo se encargaron de repetir esto hasta el hartazgo y le agregaron algo más: combate frontal a la impunidad y la corrupción.

Lo primero, esto del combate frontal al crimen organizado, no formó parte precisamente de la agenda armada y diseñada por el actual gobierno, no hay nadie en ese equipo que tenga la capacidad de pensarlo.

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La caída de esa banda criminal en el barrio San Vicente, que supuestamente estaba lista para liberar a Marcelo “Piloto” o el hallazgo del coche bomba en Presidente Franco, también para el mismo propósito, saltaron por el internismo atroz que existe dentro de la Policía, ya que estábamos en tiempo de definiciones de ascensos y cambios, por lo que varios comisarios que estaban en carrera por la comandancia sacaron a relucir sus mejores virtudes.

La caída de Díaz Verón, OGD, “Cucho”, Ulises y los D’Ecclessis en un 99% es mérito de la labor que viene desempeñando la fiscala general del Estado, Sandra Quiñónez, puesta y elegida en el gobierno anterior, muy a pesar de sus detractores añetete y otros, que a toda costa la quisieron boicotear, porque sería una “títere del cartismo”.

No en vano la amenaza de muerte que recibió de una de las bandas criminales. Quiñónez ha bajado la línea de independencia en la labor de sus agentes fiscales y eso está dando sus frutos. Hoy el gobierno de Mario Abdo se vanagloria de estos logros que no son suyos, y es más, hasta último momento intentó boicotear la labor de la fiscala general, al punto de rechazarle la ampliación presupuestaria que habían solicitado.

Quiñónez y su gente se vieron obligadas a salir a las calles a reclamar esos recursos que este gobierno les negó. Los agentes y funcionarios de la Fiscalía, antes que seguir concentrados en la labor de “combate frontal al crimen organizado” dejaron de lado sus tareas para hacer sus reclamos.

Si efectivamente, así como alardean las voces oficialistas, todos estos resultados formaron parte de la agenda gubernamental, lo primero que hubiera hecho el presidente para demostrar su sintonía era otorgarles esa ampliación solicitada y luego, solidarizarse públicamente con la máxima autoridad fiscal, quien fue amenazada de muerte, pero en cambio, Mario Abdo decide solidarizarse con Marly y la maquilladora.

La lucha contra la corrupción que tanto pregonan también se combate con hechos. Nadie cree ese discurso cuando se nombran hombres escombro en puestos clave, con antecedentes precisamente de haber tocado dinero público para beneficio propio.

En 100 días no se ha hecho nada, al contrario, dejaron de hacer por lo menos lo que estaba funcionando. Villamayor aniquila a los Linces con ese discurso falaz de que deben actuar sin cubrirse el rostro, cuando en realidad lo estaban asfixiando al dejarlos sin presupuesto, la inseguridad en las calles aumentó.

Nos dejaron nuevamente al arbitrio de los emblemas privados para que decidan qué hacer con el precio del combustible, ante el guiño cómplice de la presidenta de Petropar, quien se encargó de liquidar a las estaciones con sello estatal, la ciudadanía sigue pagando las consecuencias.

El precioso barrio modelo San Francisco hoy está abandonado a su suerte sumido en la basura y la inseguridad. El Papa le envió una emotiva carta al hijo del Presidente y la pareja presidencial posteo una foto familiar en el momento del recibimiento: ¿Sabrá su Santidad cómo le tiene Mario Abdo al barrio que lleva su nombre?

La pregunta que me hago es: ¿boicotearon estos logros del gobierno anterior por venganza política o porque no tienen idea de cómo continuar lo que funciona? En ambos casos perdemos todos. Puedo estar equivocado, pero es lo que pienso.

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