- Por Bernt Entschev
- Fundador de The Bernt
Hace unos días atrás comente que, independientemente de los resultados de las elecciones presidenciales, Brasil debe iniciar una nueva etapa en su economía, una especie de euforia típica de inicio de nuevos gobiernos. Y esto también se debe reflejar en las empresas.
De ojo en esta oportunidad de crecimiento, las compañías necesitan contar con equipos muy productivos, incluso porque en este inicio de reanudación del crecimiento, continuarán ajustadas y ahí es donde residen los retos, y uno de ellos es justamente cómo ser productivo con menos recursos personales en un ambiente altamente competitivo.
En mi opinión, las empresas no pueden olvidarse de invertir en un público muy estratégico – el liderazgo – que ejerce un rol importante para que los equipos se mantengan productivos y se destaquen en todo el mercado.
Para ello, una de las salidas es facilitar que esas personas participen de programas de desarrollo de competencia. Existen varios de ellos en el mercado. La compañía tiene que escoger el que mejor se encaja, sin embargo, esos programas deben ofrecer, por lo menos, la posibilidad de modernizar el potencial de los profesionales. Es decir, todos necesitamos el reciclaje, ya sea en mayor o menor grado. También, es necesario estar atento a temas que pueden ser abordados con todos los líderes y los que pueden ser direccionados, según el grado de madurez y vivencia de este liderazgo. Así, las actividades serán más acertadas y los resultados más elevados.
Otro punto favorable es que los entrenamientos ayuden al líder a perfeccionar la oratoria. Aquí no me estoy refriendo a los gestores que suben en púlpitos y realizan ponencias. Digo que la oratoria auxilia en la efectividad de la comunicación estratégica entre el gestor y su equipo. Si esto es bien conducido la motivación de las personas tiende a mejorar.
La resolución de conflictos, así como la toma de decisiones acertadas es otro beneficio del ‘reciclaje’ realizada a través de entrenamiento. Este es un tema recurrente dentro de las empresas y en el cotidiano de quienes lideran equipos. Por eso, este asunto tiene que ser abordado de cuando en cuando como forma de motivar al líder a pensar en estrategias en la medida que va conociendo el perfil de su equipo.
Por último, además, las ganancias pueden originar una menor rotación de personas, reducir el nivel de estrés de los colaboradores y también permitir que el líder tenga una orientación enfocada en resultados que deben ser logrados.
Con estas oportunidades, no deje de invertir en entrenamientos para su liderazgo después del inicio del año. Piense que vamos a tener un recomienzo de aquí a pocas semanas. Empiece el 2019 con el equipo afinado y listo para aprovechar los beneficios de un escenario positivo que se aproxima.