- Por Eduardo “Pipó” Dios
Llegamos a los 40 días, y seguimos en la misma.
La culpa es de “Carter” y la “Persecución”...
La verdad, es que siguen sin dar pie con bola.
¿Logros del gobierno? A ver...
¿Cuchogate? Les salió para el traste... Y puede ser peor... Al final lo que quisieron vender como logro del naciente gobierno añetete-opositor terminó con el hacha cayendo peligrosamente sobre su propio pie. Tan feo se puso, que el pobre Giuzzio, de ser el Elliot Ness del Trópico de Capricornio, pasó a ser tratado de inútil que no maneja nada, junto con las demás autoridades, por el propio Ulises y su pandilla.
El cierre de la Embajada de Israel, producto del furor por cumplir el trato apua’a con los amigos musulmanes y la inoperancia de un canciller que debería estar nomás en el Senado sin tocar nada, terminó siendo una oscura mancha, a pesar de la promesa (¿o será amenaza más bien?) de los muchachos de Hamas y Hezbollah de abrir una... ¿Como para compensar vio?
El zapatero milagroso, Cuevitas, el alquimista que convierte una hectárea de algodón en oro, llenó de gloria la Cámara de Diputados, bueno más que nada de zoqueteros y cómplices de fechorías, pero nadie es perfecto.
El problema parece ser la cantidad de accionistas que tiene esta “empresa” añetete que nos gobierna. A cada santo se le debe una o dos, o tres velas. Lástima que justo, santos no son. Ahí comienza el problema del Presidente. Por ejemplo, él quería ponerlo a Arnoldo en Yacyretá, pero como era más importante cag...lo a HC, le tuvo que poner a Nicanor, ahí le tuvo que sacar a su verdadero candidato el MOPC y darle un cargo, medio nada que ver, en el gabinete. Clara muestra del famoso “reina, pero no gobierna”.
Como esos hay varios ejemplos. Tenemos un gobierno de caudillos y clanes. Cada uno tirando para su lado. Para su provecho e interés propio. El Presidente y sus pocos fieles, tratando de calafatear y seguir adelante, ganar tiempo, pidiendo clemencia...
¡Y sí!... ¡Así no se puede!