Por Bernt Entschev, fundador de The Bernt
He escuchado de las nuevas generaciones que el servicio público, en algunas áreas, por supuesto, no permite una gran movilidad en la carrera y que eso no es un atractivo para buscar una vacante. Esta visión me deja un tanto preocupado, pues el servicio público como cualquier otra área necesita personas altamente capacitadas para que estados y municipios puedan ser bien administrados.
En mi visión, lo que falta en este sector que emplea millones de brasileños es información. Es necesario que la sociedad tenga otra mirada sobre ese extenso y heterogéneo mercado de trabajo. Es necesario eliminar el estereotipo de que se trabaja poco en las reparticiones, de que las personas sólo entran para tener una vida profesional estable y una garantía de jubilación. Incluso porque eso no es verdad.
Si analizamos a fondo, la carrera pública es donde se encuentran los mejores profesionales del mercado. Estas personas son altamente cualificadas y son aprobados en concursos públicos disputadísimos. Sin embargo, como toda categoría tiene sus dificultades.
La primera, creo que al postularse a una vacante, las personas terminan no buscando áreas de afinidad, es decir, trabajan en una actividad que no le gusta, no importa cuan capacitado, siempre tendrá que llevar una carga en su vida y la productividad no será buena. Conozco personas que han ‘escogido’ el área adecuada y realizan un buen trabajo en el área pública. Me arriesgo a decir que son personas de este quilate, la persona correcta en el lugar correcto, son las que llevan adelante el país, estado o municipio. Son ellos que hacen que las cosas funcionen, pues entienden perfectamente la nobleza de su trabajo, su aporte a la sociedad y al ciudadano, incluso porque ellos son la sociedad y el ciudadano.
Pero, también observo una gran debilidad, que corroe al profesional del servicio público. Muchas de esas personas capacitadas y correctas, no logran llegar a cargos de decisión, eso porque en Brasil es muy común que esas posiciones sean ocupadas por cargos de confianza, donde las personas no siempre tienen el perfil adecuado, entran para gestionar un equipo en el que no para entienden nada. Los apadrinamientos infelizmente son una realidad y muchas veces incluso está ligado a intercambio de favores políticos e incluso votos (esto muy bien se puede aplicar a Paraguay).
Esta característica termina desanimando muchas personas competentes dentro de los diversos organismos. Mi recomendación es: al buscar una vacante en cualquier organismo público, primero debe evaluar que ejercerá como profesión. Una vez aprobado, trabaje pensando que su función ayudará a la sociedad, su familia e incluso a usted. Al fin de cuenta, es para eso que un funcionario es contratado. Entienda que, infelizmente en Brasil sucede este tipo de injusticia – para cambiar esta situación puede demorar mucho. Y, por último, no debe dejar que las circunstancias cambien sus convicciones, busque concursos internos cuando sea posible, realice su trabajo con pasión y debe tener en la carrera pública un ancla mayor que la posible estabilidad y salarios. Está es sus manos el éxito de una sociedad mejor y menos burocrática.

