• Por BERNT ENTSCHEV
  • Presidente y fundador de The Bernt

El mercado de trabajo aún amarga una gran cantidad de personas en busca de empleo. Con eso, una angustia acaba formando parte de la rutina de quien envía decenas de currículos diariamente: ¿Por qué las empresas no responden al envío? Mediante esta pregunta sin respuestas, los profesionales acaban preguntándose: ¿será que mi currículum está errado? ¿Cómo podría mejorar? O, será que las empresas que busqué no están interesadas en las personas y sí en hacedores de tareas y por ahí va.

He oído bastantes "reclamaciones" en relación con esa postura de las organizaciones. Puedo afirmar que las indagaciones son legítimas, al final no se puede hacer prejuicio. Por otro lado, tengo conmigo que las empresas tienen en sus manos casi que un papel social en la tentativa de disminuir la angustia de esas personas, el papel sería dar ese retorno del recibimiento de un currículo.

A seguir voy a listar algunos datos que ayudarán el proceso a quedar más leve tanto para empresas como para las personas.

Para los candidatos:

-Mantenga el foco, no se desanime y no deje que el ocio tome cuenta. Estar desempleado no es un crimen, no es motivo de vergüenza y mucho menos motivo para que las personas sientan "piedad" de su condición. Cree una rutina de búsqueda por su vacante. Mande cuantos currículums usted crea necesario. Sin embargo, mande para oportunidades las cuales usted realmente tiene perfil. Eso va a ayudar a la empresa a reclutar y al mismo tiempo va a optimizar su trabajo en la búsqueda por las oportunidades, direccionando su esfuerzo para el objetivo.

-No tenga miedo de mandar currículums para empresas que a usted le gustaría trabajar. Abra el sitio web, vea si el portal ofrece campo para banco de talentos e inscríbase. Caso no haya, llame a la empresa y pida el mejor canal para el envío, que generalmente es vía recursos humanos.

-Si la empresa no oferta ninguna vacante para su área, busque saber quién es la persona responsable por el sector. Haga un contacto, vía e-mail, y muestre interés en participar de futuros procesos selectivos. Generalmente esos gestores responden y, cuando no, hasta indican su currículum para colegas de otras organizaciones.

-Por último, tenga en mente que aún muchas empresas no tienen la cultura de responder si recibieron o no su currículum y eso no puede desanimarle. Ahora, si eventualmente usted participó de un proceso, pero no fue seleccionado, no dude en preguntar el motivo de no haber sido seleccionado. Dependiendo de la respuesta, evalúe si eso puede agregar en su currículum.

-Y muy importante: no haga críticas para empresas o a sectores de recursos humanos en sus redes sociales. Eso va a pasar una imagen mala y puede perjudicar su búsqueda por una oportunidad.

Para las empresas

-Busque facilitar la vida de los candidatos. Recuérdese que mientras más personas buscan su organización, más su marca estará en evidencia. Entonces coloque a disposición canales en el sitio web u online de forma que el banco de talentos pueda ser abastecido. Cuando hubiera oportunidades, privilegie ese banco, dando oportunidades para quien se registró.

-Sea elegante. Hoy es muy sencillo colocar a disposición un sistema que responda automáticamente y acuse el recibimiento del currículum, hasta porque humanamente es casi imposible dar un retorno manualmente, uno a uno de los currículums que llegan en las empresas diariamente.

-Al realizar el proceso selectivo responda a las personas que no fueran seleccionadas y si cuestionada del motivo, apunte la causa. Eso forma parte del proceso.

Son datos que considero como parte de la etiqueta corporativa en la cual tanto candidatos como empresas necesitan estar atentos. Así, profesionales con perfiles ciertos pueden ocupar las vacantes ciertas, reduciendo angustias, optimizando tiempo y dinero.