El fabricante alemán de automóviles Volkswagen y el gigante estadounidense Microsoft anunciaron el jueves que se asocian para desarrollar un programa informático de conducción autónoma y conectada, ampliando su colaboración en este ámbito, iniciada en 2018.
A través de esta asociación, Volkswagen quiere conseguir “un desarrollo más rápido de servicios de movilidad seguros y cómodos”, dijo en un comunicado Dirk Hilgenberg, responsable de la nueva entidad de software del grupo automovilístico.
Lea más: La Fundación Texo habilitó el Gabinete Bernardo Krasniansky
El grupo, con sede en Wolfsburgo, aprovechará los servicios de Microsoft en materia de computación en la nube (cloud) e inteligencia artificial. “Este es el siguiente paso en nuestra asociación estratégica”, dijo Scott Guthrie, director de Microsoft.
No se han revelado las condiciones financieras ni la duración de este nuevo contrato. Volkswagen y Microsoft cooperan desde 2018 para crear una plataforma desmaterializada para el intercambio de datos entre vehículos conectados.
Las primeras pruebas de una flota de vehículos conectados se realizarán en 2021 y la producción en serie está prevista para 2022, según el comunicado. El software es estratégico para Volkswagen, que compite en la carrera por el coche autónomo y conectado del futuro, un sector en el que tiene previsto invertir 27.000 millones de euros (32.000 millones de dólares) de aquí a 2025.
Lea más: Falleció el actor canadiense Christopher Plummer
La entidad “Car.Software”, lanzada en 2020, reunirá hasta 11.000 expertos para trabajar en “VW.OS”, el futuro sistema operativo común a los coches del grupo, conectado a la nube.
Las alianzas entre fabricantes y gigantes de la informática se multiplican y General Motors (GM), el primer fabricante de automóviles estadounidense, acaba también de unirse con Microsoft para acelerar la comercialización de sus vehículos autónomos. En 2020, la empresa francesa Renault anunció una asociación con Google Cloud.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
SpaceX pisa los talones a Microsoft y Amazon en capitalización bursátil
El gigante aeroespacial estadounidense SpaceX se convirtió el martes por unas horas en la quinta mayor capitalización bursátil del mundo, superando a Amazon y pisándole los talones a Microsoft, antes de retroceder al final de la sesión. La acción del grupo con sede en Starbase (Texas) cerró con una subida del 4,83 %, con una valoración de 2,642 billones de dólares, en la sexta posición mundial.
Amazon recuperó por muy poco su puesto en el top 5, con 2,646 billones. El gigante del comercio electrónico y la computación en la nube necesitó casi treinta años de cotización para alcanzar este nivel de capitalización. A primera hora del día, SpaceX incluso rozó el umbral simbólico de los 3 billones, con unos 2,95 billones, superando brevemente a Microsoft, cuarta.
“Se debe ante todo al entusiasmo de los inversionistas individuales”, que se enfrenta a un número de acciones disponibles “muy bajo”, ya que no hay “vendedores entre los inversionistas institucionales”, comentó Eric Clark, responsable de inversiones de Accuvest Global Advisors.
El coloso de los chips Nvidia ocupa el primer lugar del ranking, con más de 5 billones de dólares, seguido por Alphabet (Google) y el gigante tecnológico Apple. Desde su sonada salida a Bolsa el viernes, el título de la empresa de Elon Musk se ha disparado cerca de un 50 %, impulsado por la demanda de inversionistas tanto individuales como institucionales. Muchos de ellos comparten la visión de Elon Musk: un conglomerado multifacético que abarca cohetes, inteligencia artificial (IA), chips, internet por satélite y una red social.
“Hay un auténtico furor por la IA” en los mercados mundiales y “por cualquier grupo que pueda ser uno de los beneficiarios de estos gastos”, comentó a la AFP Steve Sosnick, de Interactive Brokers. La empresa logró recaudar el viernes 86.000 millones de dólares en su debut en Wall Street, la mayor oferta pública de la historia, muy por delante de los 25.600 millones de dólares obtenidos por la petrolera Saudi Aramco en 2019.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Microsoft lanza su agente de IA Copilot Cowork con una suscripción de pago
Microsoft cambió la forma en que cobra por su software por primera vez en dos décadas y ofrecerá un sistema de pago por cada uso de su nuevo agente de IA, que se sumará al tradicional sistema de suscripción. El cambio está motivado por el aumento vertiginoso del costo de funcionamiento de la inteligencia artificial y se conoció ayer martes, cuando la empresa lanzó Copilot Cowork, un “agente” de IA que puede llevar a cabo tareas de oficina de forma autónoma, como redactar documentos, hojas de cálculo y enviar e-mails.
La nueva herramienta sigue requiriendo una suscripción de pago a Microsoft 365 Copilot, pero ahora cada tarea que ejecuta se factura por separado, en función de la potencia de cómputo que consuma. Copilot Cowork es la apuesta de Microsoft por la llamada IA “agéntica” (por el uso de agentes para tareas específicas), una ola que se ha apoderado de Silicon Valley y ha convertido a los simples chatbots en asistentes capaces de ejecutar tareas en nombre del usuario.
Al agente se le puede asignar un objetivo o una tarea y dejar que la lleve a cabo por sí solo, a veces durante varias horas. La razón del nuevo esquema de precios se reduce al costo: hacer funcionar estos sistemas de IA exige muchísima más potencia de cómputo que la requerida para un motor de búsqueda o un chatbot, y el uso puede variar enormemente de un usuario a otro.
El nuevo plan será “como cuando llenas el depósito de gasolina en la gasolinera”, ejemplificó a la AFP Charles Lamanna, vicepresidente ejecutivo de Microsoft para Copilot y agentes. Tradicionalmente, Microsoft trabajaba en base a un sistema de suscripción con cuotas fijas y previsibles. Para Lamanna es “la única forma de hacer viable al modelo”. Las empresas podrán poner topes de gasto por empleado, por equipo o por departamento.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Elon Musk pierde juicio contra OpenAI por prescripción de su demanda
Un jurado de una corte estadounidense desestimó el lunes la demanda de Elon Musk contra OpenAI y sus cofundadores por haber sido presentada fuera de plazo, lo que pone fin a una batalla judicial clave en el sector de la inteligencia artificial y de Silicon Valley. Musk demandó a OpenAI por pasar de ser una modesta organización sin ánimo de lucro a un gigante valorado en 850.000 millones de dólares.
Los miembros del jurado del tribunal federal de Oakland (California) consideraron que los hechos demandados habían prescrito, por lo que desestimaron la demanda contra el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman; su presidente, Greg Brockman; la Fundación OpenAI y Microsoft.
La decisión fue ratificada y confirmada por la jueza del caso, Yvonne González Rogers. Durante las tres semanas de audiencias previas pasaron por el estrado varias de las grandes figuras de la IA. En su cuenta en X, el magnate anunció que apelará el caso, ya que “el jurado nunca se pronunció realmente sobre el fondo del asunto” y que “saquear organizaciones benéficas es increíblemente destructivo para la filantropía en Estados Unidos”.
La persona más rica del mundo también arremetió en redes contra la jueza Gonzalez Rogers por sentar un “precedente terrible”, acusándola de ser una “jueza activista” que utilizó al jurado para cubrir un fallo defectuoso que podría haber dictado ella misma.
Sin embargo, Musk borró ese tuit unas horas más tarde.
Intento de sabotaje
OpenAI veía amenazado su futuro en caso de haber perdido esta causa. Una de las posibles consecuencias era que fuera obligada a funcionar de nuevo sin ánimo de lucro.
Esta medida habría frenado por completo su programada salida a bolsa y echado por tierra los miles de millones de dólares de inversores como Microsoft, Amazon y SoftBank en medio de la carrera por el negocio de la IA.
“La conclusión del jurado confirma que esta demanda fue un intento hipócrita de sabotear a un competidor”, declaró el abogado de OpenAI, William Savitt, a las puertas del tribunal.
El dueño de SpaceX y Tesla alegaba que Altman y Brockman habían utilizado una donación de 38 millones de dólares que había realizado a OpenAI para que operase como un centro de desarrollo de IA en beneficio de la humanidad.
Musk argumentó en su comparecencia que el giro de OpenAI, de una organización sin ánimo de lucro hacia una de las principales compañías del sector, traicionaba su mandato original.
El jurado tuvo que resolver primero una cuestión preliminar: si los hechos que demandó Musk en 2024 habían prescrito.
La jueza señaló antes de las deliberaciones que el veredicto del jurado sobre la prescripción sería consultivo, pero afirmó que probablemente seguiría su recomendación.
De haber seguido el caso, los miembros del jurado —y, en última instancia, la jueza— habrían tenido que determinar si los cofundadores de OpenAI se apropiaron indebidamente de las donaciones de Musk e incumplieron sus promesas con el fin de seguir una vía comercial y enriquecerse.
Duelo de multimillonarios
El jueves, el abogado de Musk, Steven Molo, atacó la credibilidad del director ejecutivo de OpenAI, al invocar la visión fundacional de la compañía: “Una organización sin ánimo de lucro dedicada al desarrollo seguro de la inteligencia artificial, de código abierto en la medida de lo posible, en beneficio de la humanidad”.
La abogada de OpenAI, Sarah Eddy, respondió con un ataque contra Musk, para lo que usó el testimonio de Shivon Zilis —una socia comercial de Musk con quien tiene cuatro hijos— y que había actuado como intermediaria entre las partes de este caso.
“Ni siquiera las personas que trabajan para él, ni siquiera la madre de sus hijos, pueden respaldar su versión”, dijo Eddy.
Musk abandonó OpenAI en 2018 y desde entonces ha llevado a cabo proyectos de IA a través de su empresa aeroespacial SpaceX después de absorber su startup de este campo, xAI.
Altman, que fue despedido inesperadamente por la junta directiva de OpenAI en noviembre de 2023 por falta de transparencia antes de ser readmitido a petición de los empleados, sale de este juicio con graves acusaciones de manipulación y de fomentar una cultura laboral tóxica, denuncias sobre las que el jurado no se ha pronunciado.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Google sorprende con beneficios trimestrales pese a los altos costos de la IA
Alphabet, la matriz de Google, sorprendió a Wall Street con sus resultados trimestrales el miércoles, mientras que sus rivales Microsoft, Meta y Amazon dejaron a los inversores con dudas sobre los grandes costos del desarrollo de la IA. Los resultados del primer trimestre llegan en un momento en el que los gigantes del sector inyectan miles de millones de dólares para computación en la nube e inteligencia artificial, y compiten por ser líderes en el desarrollo de una tecnología que dicen transformará todos los aspectos de la vida.
Las acciones de Alphabet subieron más de un 6 % luego del cierre de Wall Street. Los inversores elogiaron el éxito de la compañía al girar hacia la IA y las ganancias de la empresa en sus principales divisiones. El gigante tecnológico reportó ganancias de 62.600 millones de dólares sobre ingresos de casi 110.000 millones de dólares, lo que eclipsó sus resultados del mismo periodo hace un año y superó las expectativas del mercado.
En los últimos seis meses, Alphabet, desarrollador de la IA Gemini, ha subido un 26 %. “Alphabet continúa siendo uno de los principales nombres de la revolución de la IA por su enfoque de integración vertical en Búsqueda, Youtube y su grupo publicitario, que continúa acelerándose”, dijo Dan Ives, de Wedbush Securities.
En contraste, las acciones de Meta y Microsoft han caído cerca de 11 % y 22 %, respectivamente, en el mismo periodo. Pero incluso si algunos gigantes han tenido dificultades con sus acciones en los últimos meses, estos insisten en que su aparente demanda insaciable de recursos se justifica.
Las acciones del gigante de las redes sociales Meta (matriz de Instagram, Facebook y Whatsapp) cayeron más de 6 % el miércoles, pese a haber superado las proyecciones de ingresos durante el recién terminado trimestre. La empresa de Mark Zuckerberg reportó ganancias de 26.800 millones de dólares e ingresos de 56.300 millones de dólares en el trimestre.
Sin embargo, causó temor en el mercado al anunciar que sus gastos aumentaron a 33.400 millones de dólares al buscar la “superinteligencia”. A diferencia de Amazon, Microsoft y Google, las inversiones de Meta en la IA no se vinculan directamente a una fuente clara de ingresos.
Microsoft también reportó el miércoles ingresos y ganancias por encima de las expectativas de Wall Street durante el tercer trimestre, finalizado el 31 de marzo, de su año fiscal. Su beneficio neto subió un 23 % hasta 31.800 millones de dólares y sus ingresos, un 18 % hasta 82.900 millones de dólares.
Amazon informó que casi duplicó su beneficio de neto frente al primer trimestre del año pasado, al pasar de 17.700 millones de dólares a 30.300 millones de dólares. Los resultados incluyeron 16.800 millones de dólares en ganancias antes de impuestos por su participación en Anthropic, la matriz de la IA Claude. Sin embargo, las acciones de ambas empresas cayeron más de 2 %.
Fuente: AFP.