El Ministerio de Industria y Comercio (MIC) presentó el Mapa de Inteligencia Competitiva (MIC MAP), una herramienta que integra información estratégica del territorio nacional para fortalecer el análisis, la planificación y la toma de decisiones relacionadas con el desarrollo productivo y las inversiones en Paraguay.
“El desarrollo productivo ocurre en lugares concretos y, por ello, no basta con conocer qué recursos, empresas o infraestructuras existen en el país, sino que también es necesario comprender dónde están, cómo se conectan y qué posibilidades de desarrollo ofrecen”, explicó el ministro Marco Riquelme. La iniciativa busca convertir la información territorial en una herramienta para diseñar estrategias y políticas productivas.
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El MIC MAP reúne información proporcionada por distintas instituciones, entre ellas, gobernaciones, municipalidades, Ande e INE, entre muchas otras, y concentra datos relacionados con la actividad productiva, empresas, industrias, logística, infraestructura, conectividad, energía y condiciones territoriales. Con esto, se pretende reducir la dispersión de información y facilitar una visión integral del territorio.
¿Qué contiene el mapa?
Entre los datos disponibles figuran información de 263 ciudades, 9.107 kilómetros de rutas, pasos fronterizos y cursos de ríos, además de la infraestructura eléctrica, que incluye 3 usinas, 104 subestaciones y 2.553 kilómetros de líneas de transmisión. También incorpora datos sobre combustibles, con 23 distribuidoras, 2.869 estaciones de servicio y 74 plantas de carga propia de gas natural, así como información de la red de salud.
Una de las principales funcionalidades permite pasar de una visión general del país al análisis específico de departamentos, municipios y zonas de interés, relacionando distintas capas de información y evaluando la conectividad entre rutas, localidades y nodos logísticos. De esta manera, el MIC MAP apunta a facilitar la identificación de nuevas oportunidades de inversión y orientar decisiones que contribuyan al desarrollo productivo del Paraguay.
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“Nuestras empresas son el motor del país”: destaca Peña en el Día de la Industria
En el Día de la Industria, que se celebra cada 8 de setiembre, el ministro de Industria y Comercio (MIC), Marco Riquelme, destacó que Paraguay está viviendo un momento de privilegio en materia industrial con un crecimiento que se sitúa en el 26 % en manufacturas de origen industrial, lo que significa que los mercados observan al país como un productor de calidad y competitividad.
El secretario de Estado acompaño este martes al presidente de la República, Santiago Peña, durante una visita a una empresa nacional líder en la industria indumentaria y, manifestó ante la prensa: “No solamente estamos creciendo a nivel regional, estamos creciendo a nivel mundial. La apertura de mercados y todo ese esfuerzo que se hizo, tanto los industriales paraguayos como los extranjeros están dando mano de obra y sacando provecho desarrollando a nuestro país en materia industrial”.
Asimismo, el jefe de Estado se refirió en redes sociales a su visita a la empresa que genera más de 680 empleos para los paraguayos. “Son un verdadero símbolo de trabajo y dedicación. Nuestras empresas nacionales son el motor fundamental para la generación de empleo y el desarrollo de nuestro país. Mi reconocimiento a todos los trabajadores que engrandecen a nuestra nación cada día“, enfatizó tras el recorrido por las instalaciones de Kemsa en la ciudad de Luque.
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Plan de ordenamiento
Sumado a ello, el ministro Riquelme adelantó que en el marco del Día de la Industria será lanzada una innovadora herramienta gratuita para el sector. “Hoy vamos a lanzar para los industriales, para cualquier industrial que quiera venir desde el exterior a montar una fábrica, una herramienta digital en la cual vamos a tener un mapa de calor de los distintos tipos de industrias que tiene Paraguay”, indicó.
Aseguró que cualquier industrial podrá ingresar a la plataforma seleccionando un filtro con su rubro que mostrará las capacidades disponibles para la misma. “Por ejemplo, un industrial que viene de Brasil va a poder entrar el mapa, seleccionar el filtro de industrias textiles y va a ver un mapa de calor de donde están las industrias textiles en Paraguay”, dijo.
Además, se podrá elegir los distritos con un plan de ordenamiento territorial, identificando cuánta potencia disponible hay en la subestación más cercana, instituciones de capacitación, accesos, población económicamente activa, facilitando el relevamiento de datos.
Un año desafiante
A la fecha, el sector industrial genera 350.000 fuentes de empleo. “Registra un crecimiento del 5,7 % de un año para otro en todo lo que es materia industrial. La mayoría de estas son mipymes, tenemos más de 37.000 industrias y dos tercios son mipymes, por eso le estamos poniendo especial foco”, resaltó Riquelme.
Por su parte, Andrés Kemper, propietario de Kemsa, resaltó el acompañamiento del Gobierno en un año muy desafiante y de crecimiento. “Espero que la industria paraguaya continúe desarrollándose tal como lo viene haciendo”, puntualizó.
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“La industria necesita certezas para invertir”
Por: Adelaida Alcaraz
En el marco del Día de la Industria, Enrique Duarte, presidente de la UIP, analiza el nuevo escenario de la industria nacional compuesto por una generación de empresas más abierta al mundo, el desafío de ganar escala, la incorporación de tecnología y la necesidad de convertir las ventajas del país en inversión, productividad y mayor valor agregado.
La industria paraguaya ya demostró que puede producir. ¿Qué tiene que cambiar para que pueda escalar?
La industria paraguaya cambió profundamente en 90 años. Pasó de estar principalmente orientada al mercado interno a producir con estándares internacionales, incorporar tecnología, exportar y formar parte de cadenas de valor regionales y globales. También cambió el perfil del empresario industrial, hoy existe una generación más abierta al mundo, la innovación y el conocimiento.
Sin embargo, hay temas por resolver como la infraestructura, logística, acceso al financiamiento, formación de talento, energía y previsibilidad. La diferencia es que hoy tenemos mayor capacidad para competir y un sector empresarial dispuesto a asumir nuevos retos. Paraguay ya demostró que puede producir; ahora tiene que demostrar que puede escalar.
Si comparamos la industria paraguaya de hace 90 años con la actual, ¿cuál fue el cambio que más transformó la manera de producir en el país?
Sin dudas, la incorporación de tecnología y la apertura de Paraguay al mundo fueron determinantes. La industria dejó de pensar exclusivamente en el consumidor paraguayo y empezó a mirar mercados internacionales, estándares de calidad y cadenas de producción mucho más sofisticadas.
Eso nos obliga también a cambiar nuestra mentalidad. Hoy una empresa instalada en Paraguay puede producir para Brasil, Argentina, Europa o cualquier otro mercado. Ya no tenemos que preguntarnos solamente cuánto podemos producir para Paraguay, sino cuánto podemos producir desde Paraguay para el mundo. Ese cambio de perspectiva es enorme.
¿Cuál cree que es hoy la principal deuda de Paraguay con su industria?
Creo que la principal deuda es construir condiciones de competitividad que sean sostenibles en el tiempo. Tenemos ventajas enormes, como nuestra energía, nuestra ubicación geográfica y una estructura productiva que puede crecer mucho, pero esas ventajas tienen que estar acompañadas por infraestructura, logística, talento y reglas previsibles.
El empresario que quiere instalar una fábrica no toma una decisión pensando en los próximos doce meses. Está pensando en los próximos 15, 20 o 30 años. Por eso necesitamos una visión de país que trascienda los ciclos políticos y permita al sector privado invertir con confianza.
¿Qué industrias cree que Paraguay puede desarrollar en los próximos cinco a diez años y que prácticamente no existen hoy?
Tenemos oportunidades muy importantes en industrias vinculadas a la energía, alimentos con mayor valor agregado, biotecnología, manufacturas especializadas, economía circular, tecnología y servicios asociados a la industria. También hay mucho espacio para desarrollar nuevas cadenas de valor a partir de nuestra producción agropecuaria y forestal.
Pero hay algo importante, no deberíamos pensar únicamente en qué industrias queremos traer, sino en qué capacidades queremos desarrollar. El objetivo no es solamente que una empresa venga a instalarse en Paraguay; queremos que alrededor de esa inversión nazcan proveedores, talento, tecnología y nuevas empresas paraguayas. Ahí es donde realmente se multiplica el impacto industrial.
¿Estamos preparando hoy las capacidades que la industria paraguaya necesitará dentro de diez años?
Tenemos que dejar de reaccionar y empezar a anticiparnos. Si sabemos que va a aumentar la demanda de energía, tenemos que planificar ahora. Si sabemos que necesitaremos más trabajadores especializados, tenemos que formarlos ahora. Si queremos atraer industrias de mayor tecnología, tenemos que preparar nuestra infraestructura y nuestro ecosistema empresarial desde ahora.
La competitividad no se construye cuando llega la inversión; se construye antes de que el inversor tome la decisión.
¿La IA puede convertirse en el próximo salto de productividad de la industria paraguaya?
Ya está entrando, aunque todavía estamos en una etapa inicial y de adopción desigual. Hay empresas que ya están utilizando inteligencia artificial para analizar información, optimizar procesos, mejorar la planificación, gestionar inventarios, hacer mantenimiento predictivo o apoyar la toma de decisiones.
Pero creo que lo más importante es entender que esto recién comienza. La inteligencia artificial va a modificar la manera en que producimos y gestionamos las empresas. La pregunta ya no es si llegará a la industria paraguaya, sino qué empresas van a aprender a utilizarla primero y qué ventaja competitiva van a obtener por hacerlo.
¿Qué hace falta para que una mipyme paraguaya deje de ser pequeña y se convierta en parte de una cadena industrial?
Necesita condiciones para crecer, pero también acompañamiento y una visión empresarial de largo plazo. Muchas empresas pequeñas tienen buenos productos, conocen su mercado y tienen capacidad, pero necesitan acceso a financiamiento, tecnología, capacitación, formalización y nuevos canales comerciales.
Una empresa pequeña no necesariamente tiene que pensar pequeño. Lo que necesitamos es darle las herramientas para que pueda convertirse en una empresa mediana, después en una gran empresa y eventualmente en una empresa exportadora.
¿Cuál es el gran proyecto que todavía le falta concretar a la UIP?
Uno de los grandes desafíos es contribuir a construir una agenda industrial de largo plazo para Paraguay, que no dependa de un Gobierno o de una coyuntura, sino que establezca hacia dónde queremos llevar nuestra industria, qué sectores queremos desarrollar, qué infraestructura necesitamos y qué condiciones debemos generar para atraer inversión.
Si logramos instalar esa visión como una política de Estado, habremos dado un paso enorme. La industria necesita certezas para invertir, y el país necesita una hoja de ruta para industrializarse.
¿Qué le gustaría que se diga de la industria paraguaya cuando la UIP cumpla 100 años?
Que Paraguay aprovechó esta década para dar un salto industrial, que dejamos de hablar solamente de nuestro potencial y empezamos a mostrar resultados: más industrias, más exportaciones, más empleo de calidad, más tecnología y mayor presencia en los mercados internacionales.
Me gustaría que la generación que esté al frente de la UIP en ese momento pueda mirar hacia atrás y decir que los 90 años marcaron un punto de inflexión. Que este fue el momento en que Paraguay decidió pasar de tener una industria con potencial a convertirse en una potencia industrial dentro de sus posibilidades.
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“El crecimiento no tiene límites”: el MIC apuesta a conquistar nuevos mercados
Para el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, la industria paraguaya atraviesa una etapa de desarrollo y expansión, con oportunidades de crecimiento tanto en el mercado regional como internacional. Según afirmó, la principal fortaleza del sector está precisamente en el amplio margen que todavía tiene el Paraguay para crecer, especialmente por su cercanía con Brasil.
“El crecimiento para nuestro país no tiene límites”, sostuvo, al destacar que el sector registra un crecimiento sostenido y constante. El ministro también destacó la cercanía de Paraguay con Brasil y afirmó que es la octava potencia económica del mundo. Este escenario demuestra que existe un enorme mercado potencial al que la industria nacional puede seguir accediendo.
Riquelme señaló que la estrategia de industrialización apunta a aprovechar las materias primas nacionales y transformarlas en productos con mayor valor agregado. Entre los sectores con mejor desempeño mencionó a la industria de alimentos, con un fuerte crecimiento de la transformación de proteína animal, especialmente en los rubros porcino y avícola. También destacó el dinamismo del sector textil, que además de incrementar sus exportaciones hacia Brasil, comienza a avanzar hacia una mayor integración de la cadena productiva, desde el algodón paraguayo hasta productos terminados como toallas, remeras y medias.
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Otro de los pilares de la agenda industrial es el ordenamiento territorial, con el objetivo de generar condiciones previsibles para las nuevas inversiones y promover la industrialización en el interior del país. En ese marco, el MIC impulsa una herramienta digital que permitirá identificar las fortalezas y características de cada distrito, incluyendo aspectos como disponibilidad energética, población económicamente activa y niveles de desempleo. La intención es que esta información facilite las decisiones de los inversionistas y, al mismo tiempo, permita a gobernadores e intendentes competir por la llegada de nuevos emprendimientos.
Para Riquelme, Paraguay debe dejar atrás las limitaciones que muchas veces impiden dimensionar el potencial del país y mirar las oportunidades que ofrece el mercado regional. “Si queremos ver la mitad del vaso medio lleno, solamente vemos oportunidades por delante”, manifestó. La apuesta del MIC es que una mayor industrialización permita aprovechar los mercados ya habilitados, profundizar la inserción en el Mercosur y aumentar la capacidad exportadora, con productos paraguayos que incorporen cada vez más valor agregado y generen nuevas oportunidades de empleo y desarrollo.
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El 16º edición del Customer Experience & Innovation Congress 2026 reúne a expertos y líderes
La 16.ª edición del congreso puso el foco en la evolución de la industria, la inteligencia artificial, la automatización y el potencial de Paraguay para exportar servicios.
La hoja de ruta del sector. La industria de servicios atraviesa una transformación profunda y el customer experience dejó de ser un área vinculada únicamente a la atención para convertirse en un componente estratégico de la relación con los clientes y de la competitividad. Este fue uno de los ejes destacados durante la apertura de la 16.ª edición del congreso del sector, que reunió a representantes, profesionales y especialistas.
El viceministro de Comercio, Alberto Sborovsky, durante su intervención, sostuvo que el encuentro dejó de ser solamente un espacio de reunión para convertirse en una vitrina de una de las industrias con mayor potencial de crecimiento y exportación del Paraguay. En ese sentido, destacó el trabajo de la Asociación Paraguaya de Centros de Contacto (APCC) y su compromiso con el desarrollo del sector.
Señaló que la inteligencia artificial, la automatización y la digitalización no deben ser consideradas una amenaza para el empleo, sino puertas de entrada a trabajos de mayor valor agregado.
Paraguay, según expuso, cuenta con una población joven, capacidad de aprendizaje acelerado, costos competitivos, un entorno favorable para la inversión y una ubicación estratégica. Con estas condiciones, planteó como objetivo convertir al país en uno de los polos de servicios más competitivos de la región y en un exportador de primer nivel.
Contact center como una punta de lanza. El contact center actualmente genera aproximadamente 12.000 empleos directos y, además de su impacto laboral, constituye una industria intensiva en conocimiento, tecnología e innovación, con capacidad para formar talento bajo estándares internacionales.
Por su parte, Raquel Dentice, presidenta de la APCC, destacó la evolución de la industria durante estos 16 años. Explicó que el sector pasó de estar asociado al concepto de contact center a abarcar una visión más amplia de customer experience, acompañando los cambios tecnológicos y del mercado internacional.
Raquel remarcó que el desafío es dejar de considerar estas operaciones como un centro de costos y convertirlas en el corazón estratégico de la relación con el cliente y de la competitividad del país. También resaltó la necesidad de fortalecer la colaboración entre sector público, empresas y academia para consolidar a Paraguay como un actor estratégico en la exportación de servicios.
Nuevo Régimen de Zonas Francas. En este proceso, el Ministerio de Industria y Comercio anunció que trabaja en la modernización de la Ley de Zonas Francas, con el objetivo de adecuar el régimen a estándares competitivos y ampliar su aplicación a los servicios, además de los bienes. Para el sector, esta reforma podría abrir nuevas oportunidades de crecimiento y exportación