Como base general, el planteamiento por parte del Gobierno ante la pandemia del nuevo coronavirus está bien encaminado, pero se debe evaluar cuánto tiempo durará todo el proceso de contingencia, además de la recuperación de los sectores económicos como comerciales, industriales o de servicios, a los cuales pertenecen más del 80% de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), que están siendo afectadas en gran proporción.

Así lo señaló el economista Aníbal Insfrán, con relación a las acciones a ser destinadas para el segmento de las mipymes, que no cuentan con capital y un colchón para soportar ni un mes, mucho menos tres meses. Por ello, señaló que la clave con este segmento será extender lo más que se pueda el periodo de gracia de los créditos que se lanzaron para este sector, que debe ser como mínimo de 6 meses e incluso de 1 año.

“Si no se tiene para la próxima semana una medida más precisa, la solución para este segmento podría ser los fondeos públicos a través de los bancos, así como la posibilidad de empezar a pagar de aquí a 6 meses los nuevos créditos. Ese periodo de gracia va ser la clave para lo que está pasando ahora, porque no se sabe con exactitud cuánto tiempo llevará la recuperación, y hay que darle ese tiempo a las empresas, porque todo es una cadena”, expresó.

De esa forma podría ser más llevadero acceder a los créditos que ofrece el Banco Nacional de Fomento (BNF) con tasas de 5% y 7%, si se cuenta con el periodo de gracia ideal de 1 año, a menos que el Gobierno entre con una política más fuerte de subsidio, pero los bancos tampoco podrán ir mucho más que eso, explicó el economista.

SECTOR INFORMAL

Al mismo tiempo de la incertidumbre de las mipymes, la preocupación como profesional económico se centra en el sector informal. En ese sentido, dijo que es el más complicado porque no se puede llegar a ellos con las medidas financieras, excepto a través de la asistencia social.

Si bien, el proyecto de ley de emergencia contempla para este segmento un subsidio del 25% del salario mínimo legal vigente que es de G. 2.192.839, hasta dos pagos, el gran inconveniente es cómo llegarán ellos realmente y cómo se determinará la distribución del mencionado paquete, siendo el gran inconveniente y desafío la focalización de estos grupos.

La problemática además es que no se dispone de tiempo como para realizar una encuesta o censo, uno al ser un momento de aislamiento y dos que este sector ya no puede esperar por dos semanas más para recibir tal ayuda, por lo que restaría recurrir y llegar a esa gente por métodos indirectos, puntualizó Insfrán.