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Río de Janeiro, Brasil | AFP |

El gobierno brasileño autorizó el lunes el envío de tropas para reforzar la vigilancia en el Estado de Río de Janeiro, donde una huelga policial afecta la seguridad en vísperas del Carnaval.

La semana pasada, el gobierno del presidente conservador Michel Temer ya había enviado tropas al estado de Espírito Santo, al norte de Río, ante una ola de saqueos y asesinatos que se desencadenaron durante una huelga policial que hasta ahora se prolonga parcialmente.

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Temer accedió ahora a un pedido del gobernador de Río, Luiz Fernando Pezao, precisó el Palacio de Planalto.

"A partir de este momento, el Ministerio de Defensa moviliza tropas para su utilización efectiva", indicó un comunicado de esa cartera, sin brindar detalles sobre la dimensión y la duración del operativo.

Esas precisiones deberían ser comunicadas la mañana del martes en una conferencia de prensa convocada por el ministro de Defensa, Raúl Jungmann, en la Comandancia Militar de la Región Este, con sede en Rio.

Mujeres de efectivos de las Policías Militares (PM) bloquean desde el viernes el acceso de varias unidades de ese cuerpo que depende de las autoridades de cada Estado, en reclamo del pago de salarios atrasados para sus maridos, que no tienen derecho de huelga.

"La Policía Militar utiliza todos los medios a su alcance para patrullar las calles en aquellas zonas donde hay bloqueos con manifestantes", indicó la asesoría de prensa de la PM en un comunicado recibido por la AFP.

"El patrullaje está en las calles", añade el comunicado.

El domingo por la noche, los familiares se concentraban a las puertas de 29 de los 100 batallones del Estado de Rio, según el portal G1 del grupo Globo.

El movimiento se produce en vísperas de Carnaval, del 24 al 28 de febrero, un festejo que atrae a centenares de miles de turistas a Rio, un estado arruinado por la crisis y uno de los más violentos de Brasil.

En Espírito Santo, el gobierno federal envió la semana pasada a 3.000 efectivos de las fuerzas armadas para contener la ola de violencia, que dejó por lo menos 146 asesinatos, según el sindicato local de policías civiles.

El presidente Temer afirmó este lunes que "los policías militares, por disposición constitucional, no pueden declararse en huelga ni adherir a un sindicato".

En Espírito Santo, "el movimiento de fuerza encabezado por las mujeres" de los agentes "fue en verdad una insurgencia contra el texto constitucional", agregó.

El gobierno federal, indicó Temer, "resolvió colocar a las Fuerzas Armadas a disposición para enfrentar cualquier hipótesis de desorden en los estados de la federación brasileña".

El gobierno ya envió este año tropas a cárceles donde las guerras entre bandas de narcotraficantes dejaron cerca de 140 muertos.

© Agence France-Presse

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