- Por Christian Pérez
Cómodo, coqueto y con nuevo rostro. Libertad abrió sus puertas al Apertura con una imagen reluciente del estadio Nicolás Leoz, que vuelve a recuperar su identidad, con los colores tradicionales que tiñen por completo el escenario.
Luego de doce años, el estadio de Tuyucuá vuelve a identificarse con sus orígenes y además da el puntapié inicial hacia la "civilización" total en los campos de fútbol, pues es el primer club (aparte del Defensores) que le saca el vallado a una de sus tribunas. El Gumarelo decidió sacar el cercado de Preferencias, para que la gente tenga un contacto más directo con el campo de juego. La primera prueba, ante Guaraní el viernes, fue positiva y no hubo inconvenientes entre la gente y los protagonistas del espectáculo.
La casa de Libertad ha cambiado totalmente en su aspecto. Se pintaron los cuatro costados del estadio, lo que le da más vida e identidad al escenario, un pedido expreso de los socios desde hace mucho tiempo. Las casi cuatro mil butacas del sector preferencial fueron cambiadas, sin modificar la cantidad de los palcos para vitalicios e invitados.
Aunque no se pudo acceder al costo de la renovación, el club asegura que se cubrieron con fondos propios y que estaban dentro del presupuesto para el 2017.
El césped también fue renovado en su totalidad. Luce impecable en comparación al año pasado que tenía algunos defectos que se apreciaban estando dentro del campo.
La quita del vallado de Preferencias es un experimento que si resulta bien, se extenderá a los demás sectores. La idea es poner a prueba el comportamiento del público, y de no haber "retroceso", continuar con el plan sacando el cercado de Plateas.
Para reforzar la seguridad de la Policía, Libertad contrató a 12 guardias privados para evitar cualquier inconveniente.