Más allá de los errores en la zona caliente que cometió Capiatá, hay justicia en su clasificación. Merecía por lejos lograr el paso a la siguiente etapa, ya que demostró mucha supremacía sobre el cuadro venezolano que manejó bien las pelotas por momentos, pero en realidad, futbolísticamente, nunca fue más que el "Depor".
En la complementaria, el conjunto caribeño pisó campo rival y fue en busca del empate para soñar con una remontada que lo ponga en la siguiente fase, pero no pudo. En algunas ocasiones fue Medina el que se los impidió, en otras la propia ineficacia de los delanteros.
El Deportivo Capiatá tiene ganas de más. Una institución joven y modelo, con un plantel de vasta experiencia (no hay jugadores menores de 29 años) que sigue conservando las ganas de hacer historia. Así como tres años atrás, en aquella resonante victoria en la Bombonera.