El histórico 1-0 de Capiatá ante Táchira dejó conformidad, pero no mucha tranquilidad en campamento paraguayo. Blas Irala, capitán del Escobero, se mostró contento por la victoria de ida en la primera fase de la Copa Libertadores, pero fue muy mesurado en sus declaraciones y aclara que la serie está muy abierta, por lo que no hay demasiado aún para festejar.

"No podemos negar que la victoria siempre deja contento a cualquier equipo, pero todavía no ganamos nada y podemos festejar recién cuando pasemos de fase. Hay un partido difícil que afrontar en la cancha de ellos y hay que ir con la cabeza fría y hacer un partido perfecto", reflexionó el volante capiateño.

Sobre el desarrollo del primer partido, Blas opinó: "En el trámite del juego tuvimos muchas ocasiones. En el primer tiempo desperdiciamos varias chances claras y en el segundo arriesgamos un poquito para buscar el segundo. Creo que ellos no querían salir mucho, no dieron espacios y guardan todo para la revancha", explicó.

Irala tocó un punto muy importante: la jerarquía que ha adquirido el equipo con la llegada de experimentados. "Con Bonet, Ledesma y otros, el equipo se jerarquizó aún más. Mantenemos el noventa por ciento del equipo de siempre y los que llegaron aportan la experiencia necesaria. En estos torneos estos factores son claves y tenemos gente que nos puede ayudar", aseguró.

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Aunque de manera interrumpida, Blas Irala disputa su cuarta temporada con el Deportivo Capiatá, equipo con el que hizo historia en la Copa Sudamericana 2013, al llegar hasta octavos de final y ganarle a Boca Juniors en el mítico estadio La Bombonera.