Por Ismael Ledesma
Arpista
Con estas líneas quisiera explicar mi punto de vista sobre el folclore en la actualidad en el mundo y en nuestro país. Hace unos días ocurrió esta situación que me disgustó, fue hacia jóvenes artistas de nuestro país, específicamente el grupo Tierra Adentro.
He estado observando y con mucha alegría que muchos jóvenes actualmente entran en el mundo del arte haciendo música folclórica con una energía muy fuerte y alentadora para el folclore de nuestro país. Perteneciendo yo a la generación ya, digamos, "casi de antes", me permito hacer una reseña de lo que he vivido en los años 60, 70 y 80 en nuestro país.
Por esas épocas existieron muchísimos artistas folclóricos que engrandecieron la música paraguaya. Muchísimos compositores, interpretes e instrumentistas.
Todos tuvieron sus oportunidades –e inclusive miembros de mi familia (no muy conocidos por los medios)– lograron vivir del arte.
¡Actualmente también existe ese fenómeno!, ¡muchísimos nuevos talentos jóvenes en nuestro país!, es algo normal al cual hay que adaptarse, ya que a través de la evolución de los artistas también un pueblo puede evolucionar.
Lo que está pasando en el país, según mi observación, es que esa generación antigua desea que siempre sea como antes y trunca con críticas a los que están surgiendo. Lo que más me chocó en esta situación con Tierra Adentro fue el hecho de que un animador que está contratado para animar un festival haya dado sugerencias sobre vestimentas a un artista; el animador está para animar, anunciar, valorizar al artista simplemente. En un momento dado el antiguo debe dar paso al joven y apoyarlo, se sabe que nunca será como antes, debe retirarse y simplemente sentirse feliz por los logros obtenidos en su momento.
El futuro del folclore de nuestro país está en la juventud, la diversidad también es una influencia importante que contribuye a la evolución del arte y del folclore. Por mi parte recuerdo que en mis épocas de juventud hemos vivido entre folclore y música pop, existían grupos folclóricos, orquestas típicas y muchísimos grupos modernos que tocaban música extranjera. Los Hobbies, Los Aftermans, Equipo 87 y muchísimos más, y vivíamos en armonía.
Actualmente también hay muchos grupos, pero ya de otros estilos porque así es la vida; hay público para los folcloristas, hay público para el jazz, para el clásico y para la música tropical, eso se llama diversidad, ¡señores folcloristas! Respeten a los jóvenes talentos, apóyenlos, ayúdenlos, fuera el fanatismo, los celos y la envidia que les consumirá vuestra salud. Estamos en el siglo 21, la mayoría de los países del mundo siguen cambiando y evolucionando, se darán cuenta que aquellos que son fanáticos van quedando atrás y destruyéndose entre ellos mismos. Nuestro país es un nido de talentos en todo genero musical, una herencia que nos han legado los antiguos y a ellos simplemente debemos respetarlos, recordarlos, los nuevos valores deben seguir creando para dejar también algún legado a los que vienen. ¡Muchas gracias por vuestra atención!