La Cámara de Diputados, liderada por el colorado oficialista Hugo Velázquez, tuvo un manejo tranquilo durante el presente año legislativo, sin embargo en los últimos dos meses el estamento sufrió un "tambaleo" tras la fisura de las bancadas coloradas a causa del proyecto de ley para la inclusión de la reelección presidencial a través de la enmienda constitucional. La ocasión también llevó a intensificar el disgusto entre los parlamentarios liberales del sector llanista y efrainista.

El pleno mantenía una "armonía" el cual llevó nuevamente a extender por una amplia mayoría el mandato de Velázquez, como titular del organismo legislativo hasta junio del 2017, al liberal Amado Florentín, como vicepresidente primero, y al ex legislador y actual ministro del Interior, Tadeo Rojas, como vicepresidente segundo.

A pesar de las posturas dispares en el tratamiento de las iniciativas entre los colorados oficialistas y la oposición la cámara desde marzo hasta finales de octubre no registró grandes inconvenientes entre sus parlamentarios.

El conflicto tuvo origen en noviembre cuando se remitió al archivo el proyecto de enmienda presentado por el colorado Óscar Tuma. La insistencia en el tratamiento produjo un quiebre en las bancadas de la ANR, donde el oficialismo perdió una mayoría absoluta de 46 a 38 diputados, creándose la bancada del sector disidente denominada "Añetete CA", quienes denunciaron un manejo "autoritario" dentro del bloque el cual no les permitía expresar sus opiniones e incluso les obligaba a violar la Constitución, instándoles a emitir sus votos a favor de la enmienda.

La primera ruptura fue un impulso para que otros diputados manifiesten sus disgustos

como la falta de atención por parte del presidente Horacio Cartes, hacia los mismos, el cual obligó al mandatario a hacer un desayuno de confraternidad.

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