El caso de los 108 y un quemado, que dejó la tristemente célebre palabra 108 en el español paraguayo, para denominar a los homosexuales, que conmocionó a la sociedad nacional, en plena época de la dictadura estronista, porque exhibió públicamente y difundió por los medios de comunicación una redada de homosexuales, compuesta por 108 detenidos; el quemado era otro supuesto homosexual, al que incineraron en su casa, en un acto de vandalismo criminal, lo que fue el motivo de la persecución y el escrache de los 108 ciudadanos detenidos por el crimen del radialista, en un acto de alevoso desprecio a los derechos humanos y de abuso del autoritarismo para escandalizar a la sociedad con un supuesto "crimen" y exposición de "criminales", sin juicio, para ocultar el trasfondo real del asesinato y de los verdaderos asesinos.

El hecho está ya bien documentado en texto, teatro y cine, y es probablemente uno de los capítulos más vergonzosos de la segregación, de la discriminación y de la difamación y humillación pública en la historia del Paraguay.

No puede ser casual, sino causal, que un título del mismo tenor haya aparecido promocionado en estos días en el diario Abc Color, destacado en tapa y páginas principales "los 23 y un quemado", con un llamado "castigo social" a quienes voten por la enmienda. socialmente atribuidos a una campaña popular contra la enmienda "espontáneamente" surgida en una churrasquería, La Molleja, y replicada "en otros comercios y restaurantes" no citados, y a la que se plegaron "varios vendedores" del Mercado 4, replicando a la aparecida en la churrasquería La Molleja, con fotos de respetables trabajadoras que es dudoso que tengan un criterio sobre la constitucionalidad de la polémica entre la enmienda o la reforma constitucional.

A más de indignante, es grotesca la manipulación del medio para buscar respaldo popular a su posición de juez para determinar la inconstitucionalidad de un artículo constitucional claramente expresado y del que ya el medio ha tomado públicamente posición con gran publicidad y promoción para quienes mantienen la interpretación de que la enmienda "es inconstitucional", pese a que la enmienda ya fue utilizada, como pueden comprobar el director de Abc y sus opinantes, releyendo las páginas de su propio diario en aquel entonces, para un caso que era más polémico constitucionalmente hablando, ya que afectaba al sistema electoral: corregir la prohibición del voto a los paraguayos que residieran en el exterior.

  • Faltando a toda ética periodística, Abc denuncia supuestas compras de legisladores, de parte de legisladores y políticos que comparten esa línea, haciéndose eco de legisladores alineados contra la enmienda, denigrando a quienes opinan en contra.

Abc viene haciendo campaña en contra de la enmienda, lo que es un derecho que ampara a todos los ciudadanos, instituciones y medios, salvo que trate de descalificar e insultar a los que sostienen una posición diferente, o incluso condenarlos "judicialmente", atribuyéndose poderes y convocando a la rebelión constitucional, antes de que los órganos responsables se expidan.

Y viene, en sucesivas publicaciones, como esta grotesca que estamos denunciando, condenando a los legisladores y juristas, algunos de ellos de la más alta calificación y respetabilidad, que se oponen, pidiendo incluso el escrache.

Faltando a toda ética periodística, Abc denuncia supuestas compras de legisladores, de parte de legisladores y políticos que comparten esa línea, haciéndose eco de legisladores alineados contra la enmienda, denigrando a quienes opinan en contra; incluso con amenazas e insultos sexistas, de tan mal gusto como el 108.

Abc, aunque lo crean Zuccolillo y algunos de sus editorialistas y columnistas, no es la corte suprema ni el máximo tribunal del planeta. Es un medio, con una opinión respetable, como la de todos. Nada más y nada menos. Pretender atribuirse poderes que no le corresponden y atacar a ciudadanos que piensan diferente es un acto de autoritarismo, de sectarismo como el que desplegó la dictadura para ocultar el crimen; entonces fueron 108 y un quemado, hoy 23 y un quemado. Hoy es una senadora que discrepa con su criterio, o juristas y analistas que opinan en contrario.

El único senador de esta legislatura que consta y está documentado in fraganti, de compra de cédulas, es decir, votos, está del otro lado, de los que acusan al oficialismo de comprar votos, el senador Silvio Ovelar que coincide plenamente con la línea de Abc.

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