El presidente de la República, Horacio Cartes, pidió anoche a los convencionales de su movimiento, Honor Colorado, no tocar el tema de la reelección durante la asamblea partidaria que se desarrollará hoy en la Junta de Gobierno. En un discurso durante una cena en la sede de la Conmebol, dijo, sin embargo, que respetará la decisión de los convencionales.
El jefe de Estado expresó que no desea ser "pastor de división" ni "molestia", aunque insistió en varias ocasiones que los convencionales son "la máxima autoridad" del Partido Colorado.
"No quiero que me toquen el tema reelección", señaló.
Cartes, que fue recibido por los convencionales con gritos de "rekutu", sostuvo que no rehuirá a la responsabilidad que le depositaron y reiteró que no es él el que pide la reelección. Manifestó que la minoría no le obligará a ir a su casa. En un momento dado también se refirió a versiones que le llegaron sobre una supuesta renuncia. Sobre esto dijo que no piensa renunciar y aseveró que "en democracia gana la mayoría" y que no faltará el respeto a los convencionales.
Lanzó, además, críticas a la disidencia colorada y a la oposición, sector al que tildó de "enemigo". Igualmente, indicó que no quiere un ambiente de guerra ni de violencia, sino de paz, pero que responderá con firmeza y determinación los ataques que recibe.