El primer partido del quinto combo clasificatorio hacia Rusia exhibió la peor versión de la Albirroja. El inicio de la era Francisco Arce ilusionó a todos, ya que se le ganó con argumentos a la bicampeona de América, pero dos partidos después, las estadísticas indican un decrecimiento muy marcado del equipo.
Haciendo una comparación entre los dos juegos, en las únicas cosas que mejoró Paraguay, fueron la posesión de pelota y la cantidad de pases intentados, ya que en efectividad hubo involución.
En cuanto a las recuperaciones no hubo mucha diferencia, casi la misma cantidad, pero el déficit fue no saber qué hacer a la hora tener la pelota y eso se ha notado en la cantidad de cesiones erradas. De fallar solo 12 pases ante la Roja, con una efectividad del 93 por ciento, se pasó a errar 75 intentos, bajando al producción al 72 por ciento.
Aunque esta vez se tuvo menos chances, otro aspecto en el que Paraguay ha decrecido es en aprovechar las pelotas paradas. Se tuvo innumerables tiro libres en las cercanías del arco cafetero, pero no hubo precisión ni presencia.