El lateral paraguayo, uno de los refuerzos del equipo de Gallardo para esta temporada, apareció como un jugador capaz de dejar un surco por la banda derecha. Un tractor con capacidad de desborde y con un ida y vuelta imponente, además de criterioso en los pases y certero en los centros.
Esta vez, en Córdoba, Moreira aprobó otro examen. Antes de los diez minutos, la lesión y salida de Casco hicieron que el "Muñeco" lo corriera de banda y pasara a jugar por la izquierda. Y volvió a cumplir. Si bien en el primer tiempo el cambio de perfil le costó y no pesó mucho en ataque (mérito también de Talleres que obstaculizó la zona), en la segunda parte logró pasar al ataque con mayor asiduidad y generar peligro en una faceta desconocida: los remates de media distancia.
Con el perfil cambiado, el paraguayo pasó dos veces al ataque y realizó la misma jugada: enganchó hacia adentro y sacó un derechazo potente y combado en busca del segundo palo.
En el primer disparo, la pelota dio en el palo y se fue afuera. En el segundo, casi un calco del anterior, buscó el ángulo superior izquierdo del arco, pero Herrera le quitó el grito de gol al volar y desviar la pelota al córner. Moreira fue elogiado por su técnico, la hinchada y la prensa argentina.