Tras la destitución de Dilma Rousseff de la presidencia de Brasil, resultado de un fallo histórico en el Senado brasileño, se puso fin a los turbulentos 13 años de gobiernos de izquierda en el gigante sudamericano. Esta situación genera cierta incertidumbre en cuanto al impacto directo que tendrá en nuestro país, teniendo en cuenta que el Brasil es la economía más grande de Latinoamérica y principal socio comercial del Paraguay.

CAMBIO INTERESANTE

El Econ. Manuel Alarcón, ex viceministro de economía, indicó -en contacto con La Nación Digital- que el escenario en este momento queda un poco más claro porque en todo momento surgía la incógnita de que si corría o no el impeachment. "Ahora el panorama está un poco más claro ya que Michel Temer va tener que definir sus políticas a seguir, y nosotros como economía vecina, tendremos que estar atentos. Implicará un cambio, no sé si radical, pero será interesante para que se den las señales apropiadas", apuntó.

El analista económico agregó que las expectativas siempre son positivas, pareciera ser que el manejo anterior no era el más propicio y que a partir de ahora el escenario será más favorable para Paraguay, como así también para la región.

REPUNTE ECONÓMICO DEL ESTE

Finalmente, Alarcón destacó que en la medida en que se relajen algunas cuestiones, esta situación podría significar un reflocerimiento del comercio fronterizo principalmente, factor que estaba bastante deteriorado. Hay que tener en cuenta que esta actividad siempre dinamizaba fuertemente a la economía del país. Las recaudaciones del este -según mencionó- impactan de sobremanera a las recaudaciones generales, lo que repercute de manera directa en las arcas fiscales del Paraguay.

AFINIDAD ENTRE CONSERVADORES

Echando ojo al tablero político local, el analista José Carlos Rodríguez señaló que los 13 años de gobierno del PT en Brasil no fueron del todo buenos, tuvieron sus luces y sombras. Hoy, esta situación despierta bronca en los sectores conservadores de nuestro país, hecho que a la larga generará afinidad con el mismo sector del Brasil. En cuanto a las relaciones comerciales de nuestro país con el Brasil, José Carlos mencionó que no afecta tanto la situación, ya que estas tienen protocolos que deben ser respetados. Vale la pena aclarar que no existen relaciones directas entre presidentes.

Por 61 votos a favor y 20 en contra, Rousseff quedó despojada del poder de Brasil. Bastante más de los 54 votos (dos tercios de los 81 senadores) que se necesitaban para que fuera condenada.