El mandatario se trasladó ayer a Concepción a raíz del fallecimiento de los ocho militares en manos del autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) el pasado sábado en horas de la mañana.
Durante su encuentro con los miembros de la FTC, en Horqueta, el Presidente dirigió un mensaje de aliento a los uniformados. "Estoy a las órdenes, estoy a lado y no dudé un segundo; mi trabajo es procurar que no les falte absolutamente nada a los más valientes, a quienes nos honran y ponen la vida como lo están haciendo ustedes, cuenten con el Presidente. Mucha fuerza compañeros", expresó el mandatario.
Instó a seguir trabajando a fin de tomar una determinación definitiva en relación al actuar del grupo criminal. En la ocasión realizó también un llamado de atención a los altos jefes encargados de la seguridad en la zona e indicó que quien no esté de acuerdo a trabajar puede dar un paso al costado.
El jefe de Estado estuvo acompañado del ministro del Interior, Francisco de Vargas; el comandante de las Fuerzas Militares, Luis Gonzaga Garcete; el comandante de la Policía Nacional, Críspulo Sotelo; y de sus principales colaboradores.
Posteriormente, Cartes se trasladó hasta Concepción, donde arengó a los jefes de las fuerzas de seguridad y le exhortó a "transformar en determinación esta sangre derramada". "Ante esta sangre derramada esta vez tenemos que tomar una determinación. Debemos trabajar en primera línea para no permitir más muertes. (…) El que esté dispuesto y el que no esté dispuesto, puede retirarse, pero yo asumiré en primera línea porque esa es nuestra tarea, nuestro deber constitucional", expresó y agregó: "Este dolor hay que transformar en acción".