POR MARTÍN VILLAGRA

Había que presionar, convertir, ganar y remontar. De local y con el gran público a favor. El adversario fue Fénix de Uruguay, equipo modestísimo que llegó decidido a aguantar, incidentar y especular con la chance de los penales. Que anoche tenía la ventaja de haber triunfado por la mínima diferencia en Montevideo. Y cumplió Cerro Porteño en la agonía.

Gracias a un tremendo golazo de Pablo Velázquez, que sacó un zapatazo de zurda e hizo explotar el Defensores en el segundo minuto adicional. Para hacer la diferencia y evitar la lotería desde los doce pasos. Para entusiasmar y anotarse a la segunda fase de la Copa Sudamericana luego de imponerse 2-0 a un limitado rival, que"friccionó" con el consentimiento del flojo juez colombiano Roldán.

El Ciclón espera al siguiente rival: Será el Real Potosí de Bolivia, que oficia en la altura de cuatro mil metros y que anoche dejó en camino a Universidad Católica de Chile.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

Cerro se sacó pronto la presión inicial. A los cuatro minutos, Álvaro Pereira igualó la serie con un gol de cabeza. El córner fue de Colmán y peinó Beltrán para un segundo cabezazo con definición de Palito.

La presión fue constante. Se sucedieron remates de Cáceres, Colmán, Pereira, Rojas, Torales y Riveros. Por izquierda, Pereira y Estigarribia se lanzaron arriba.

Los remates de Mirabaje y Cantera fueron salvados por el golero Antony Silva, en los sustos mayores del cuadro charrúa, que cuando perdieron agredieron sin parar. Cerro Porteño fue superior y forzó el resultado a favor con los ingresos de Velázquez, Matías Rojas y José Ortigoza en busca del tanto para liquidar el expediente.