EEUU envió 15 detenidos de Guantánamo a los Emiratos Árabes Unidos, el mayor traslado ordenado por el presidente Barack Obama, que busca desde 2009 cerrar la controvertida prisión abierta tras los atentados del 11 de setiembre. Aún quedan 61 prisioneros de un total de 780 detenidos que transitaron por el centro de detención estadounidense ubicado en la isla de Cuba.
Había 242 presos cuando el presidente Barack Obama asumió el poder por primera vez. El mandatario prometió entonces cerrar la cárcel en el 2009.
Doce de los liberados son yemeníes y tres afganos.
Tras su traslado, por lo general los ex reclusos de Guantánamo son liberados.
Las liberaciones se han acelerado en los últimos años en función de la aspiración del presidente Obama de cumplir su promesa de campaña de cerrar una cárcel que calificó de "vergonzosa", aun con siete años de atraso respecto a la fecha que se había fijado. Los republicanos, que constituyen mayoría en el Congreso, no quieren saber nada con una iniciativa de ese tipo.
Los detenidos no liberables tampoco pueden ser juzgados por un tribunal clásico, en razón de que muchos de ellos han sido torturados y/o detenidos en circunstancias no permitidas por las leyes estadounidenses. Desde su creación, poco después de la invasión estadounidense a Afganistán de octubre del 2001, la cárcel de Guantánamo ha recibido en total a 780 detenidos.