El inesperado resultado a favor de las europeas ante el par tres veces oro olímpico fue por 6-3 y 6-4 en 1 hora con 34 minutos.
Las hermanas Williams fueron campeonas olímpicas en Sidney 2000, Pekín 2008 y Londres 2012. No obstante, la menor de las Williams arrancó con un triunfo en singles su andar por un segundo oro olímpico tras dejar fuera a la australiana
Daría Gavrilova por 6-4 y 6-2. Otra seria candidata al oro femenino, la alemana Angelique Kerber, a su vez derrotó 6-3 y 7-5 a la colombiana Mariana Duque Marino; y la danesa Caroline Wozniacki eliminó a la checa Lucie Hradecka por doble 6-2.
En varones, el serbio Novak Djokovic, que aspira su primera medalla olímpica en Río 2016, inició su participación ante el argentino Juan del Potro, quien al cierre de esta edición ganó el primer set por 7-6 (4).
El escocés Andy Murray, campeón olímpico en Londres 2012, derrotó 6-3, 6-2, en su estreno al serbio Viktor Troicki; en tanto el español Rafael Nadal, oro en Pekín 2008, arrancó con un triunfo por 6-2, 6-1 ante el argentino Federico Delbonis.
PHELPS Y BOLT
El velocista Usain Bolt y el nadador Michael Phelps se retirarán de la competencia profesional al finalizar sus participaciones en Río. Phelps se estrena hoy en las series de 200 metros estilo mariposa y el jamaiquino lo hará el sábado 13 en la clasificación de los 100 metros.
El estadounidense de 31 años buscará aumentar su medallero personal de 22 preseas (18 de oro) y convertirse en el atleta más laureado de los Juegos Olímpicos. Por su parte, Usain Bolt, a sus 29 años, intentará lograr el "triple triple", es decir, la hazaña de conseguir tres medallas de oro en tres Juegos consecutivos. Dominó los 100 y 200 metros, además del relevo 4x100, en Pekín 2008 y Londres 2012.
HISTÓRICA MEDALLA
La judoca Majlinda Kelmendi le dio la primera medalla de oro a Kosovo al ganar en la categoría 52 kilos en el debut absoluto de la joven república balcánica en unos Olímpicos. Tras ganar el combate decisivo a la italiana Odette Giuffrida, Kelmendi se desmoronó en el tatami, antes de saludar al puñado de compatriotas presentes que no cesaron de alentarla al grito de "¡Ko-so-vo! ¡Ko-so-vo!".