Un grupo de estudiantes del colegio Bautista de Asunción, Villa Morra, en el marco de un proyecto escolar denominado "Maderarte", emprendió un negocio de reciclado de palets tirados, con el doble fin de apostar a la sustentabilidad y al ámbito económico.
Es así que 20 alumnos del segundo BATAN del mencionado centro educativo juntaron un capital de G. 2.000.000 para iniciar la compra de las herramientas necesarias para arrancar con la microempresa, ya que la materia prima, en este caso restos de palets, la consiguen en las calles, según lo mencionado por el gerente de Relaciones Públicas de Maderarte, Luan Caruso.
"La idea nació hace 6 meses, de querer crear nuestra propia empresa, entonces empezamos con una investigación de mercado y nos encontramos que fácilmente por cada 3 calles se encuentran al menos 2 o 3 palets tirados ya sea cajas de manzanas y otros más, por lo que decidimos trabajar en este proyecto", expresó.
El joven emprendedor explicó que empezaron diseñando productos destinados a obsequios, como bandejas de desayunos, un innovador abridor que puede ser personalizado. Asimismo fueron evolucionando con objetos decorativos o de uso hogareño como portallaves, portarrevistas, portavinos; muebles tales como sillas individuales, juegos de sillones y hasta para la mascota de la casa una práctica y acogedora camita para perros.
Caruso comentó que entre los últimos pedidos más especiales fueron solicitados para fabricar una cama por una de las seguidoras en la red social Instagram y que ya se encuentran trabajando en dicho encargo.
Sobre los precios de los artículos, dijo que pueden llegar a ser hasta más del 90% más económicos ante las ofertas tradicionales de las demás empresas que se dedican a este rubro.
SUSTENTABLES
En ese contexto, resaltó que el proyecto además busca aportar a la vida sustentable, demostrando que con el reciclado se puede llegar a hacer una inmensa gama de productos, ya que ellos mismos se encargan de desarmar los palets, sacar los clavos, limpiarlos, lijarlos y luego empezar los trabajos en un espacio donado por una de las compañeras en su propia casa.
Uno de los inconvenientes principales por los que atraviesan, indicó, es la mano de obra, ya que, a pesar de ser un grupo ciertamente numeroso, las horas que pueden dedicar al trabajo son muy reducidas al no poder descuidar el colegio, como sucedió para el Día de la Madre, que en 3 días de anunciar las ofertas por las redes sociales llenaron el cupo de pedidos, fecha en que duplicaron el capital inicial.