Omar Jara. Agencia Regional.

El jueves fue un día triste para muchos pobladores de la ciudad de Caaguazú, quienes vieron cómo una planta de tajy, que germinó, nació, creció y permaneció por años, al costado de la Ruta 7 "Gaspar Rodríguez de Francia", a la salida este de la ciudad, en la zona denominada Vyraungua, fue derribada.

La última imponente visión del tajy queda grabada en esta toma fotográfica.

Las versiones sobre el porqué de la tala fueron diversas. Algunas indican que el tajy hacía tiempo que se secó y ya se constituía en un peligro para los transeúntes, debido a su cercanía con la carretera. Algunos defensores del árbol, también conocido como "Tajy Porã", por su bello aspecto y también en alusión al nombre del consorcio Tape Porã, sostuvieron que en realidad la planta no se secó sino solo perdió sus hojas con la entrada del otoño.

Según cuentan, el árbol hace tiempo fue blanco de un rayo, lo que hizo que se secara, entonces con dolor para muchos, no había otra opción que talarlo. Algunos lo calificaron como un icono de la ciudad, al lado del cual la gente se sacaba fotos, y pidieron que su tronco o rollo sea barnizado y exhibido en el cruce de la ciudad de Caaguazú.

Tiembla la tierra cuando el tajy finalmente cae.

Una parte del tronco sería donada a una escuela de Vyraungua y la otra parte sería exhibida en una placita, que se construiría cerca del sitio, indicó un trascendido.

Otros pobladores dijeron en forma jocosa, que el rollo sería aserrado y utilizado en la construcción de una nueva mansión para el ex presidente Juan Carlos Wasmosy, principal accionista del consorcio Tape Porã.

Sin embargo, otros como Diego Ramírez Varela hasta escribieron poemas para el tajy: "Erguido a un lado del asfalto. De niño quedaba pasmado al observarlo, aquellas ramas y esas flores, fruto de la perfecta naturaleza, imaginaba estar en la copa, ver como la brisa del viento conducía a las aves y a los viajeros acercándose al final del horizonte…

Hoy pereció, aunque aún soportaba su peso y seguía siendo el centro de atención de muchos, sus hojas ya cayeron hace un buen tiempo y su sombra nunca volvió a ser la misma pero alguna vez fue fuerte, soportó miles de tormentas y quizás montones de intentos de satisfacer el hambre voraz del hombre por talar árboles como aquel… ¡Tajy Porã!"

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