Con sólo 25 años, Cainä Chen dirige los destinos de XPlast, una empresa maquiladora de juguetes y utensilios para el hogar que ya desembarcó en mercados consolidados como los de Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina. Ahora se prepara para conquistar importantes negociaciones con 5 nuevos nichos económicos, entre ellos Colombia, Bolivia, Perú, Panamá y México.

Ni el más experto viajero podría dimensionar lo que puede albergar la edificación azulina, ubicada en el barrio 23 de Octubre, de Ciudad del Este. Se trata de la empresa maquiladora XPlast, que migró del Brasil por las ventajas económicas que ofrecía el régimen de maquila en Paraguay, los costos de producción y sobre todo los ínfimos impuestos que deben pagar, comparando con su país de origen.

Llegando a la planta, uno se encuentra con un imponente y gigantesco edificio rectangular de color celeste, con un amplio estacionamiento por el que constantemente transitan camiones de gran porte, que llevan mercaderías e ingresan materia prima para construir una inmensa variedad de elementos plásticos.

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Si observar desde fuera la mega estructura resulta impresionante, traspasar las puertas hacia la fábrica, rumbo al corazón palpitante de la empresa, es como atravesar el umbral hacia una dimensión mágica, inimaginable, en la que se ve a cientos de obreros que trabajan coordinadamente, luciendo el impecable uniforme celeste de la empresa. Son como hormigas, obreros laboriosos, productivos, que saben exactamente qué hacer y lo ejecutan con gran habilidad.

Están en todas partes. Unos colocan sobre la cinta transportadora las diferentes piezas que van a parar a las habilidosas manos de los profesionales que las ensamblarán para crear un nuevo producto.

Hacia otro lado, están las pesadas máquinas de inyección de 30 toneladas, más allá están las más pequeña, de 15 toneladas cada una. También las máquinas sopladoras, las metalizadoras y los equipos de pintura automatizada. Más al fondo se encuentran los encargados del mantenimiento y en el otro salón el depósito donde son almacenados todos los productos.

Es un mundo maravilloso, de colores brillantes, que mágicamente van creando desde diminutos cubiertos de plástico, o sillas, o infinidad de juguetes, hasta mesas de 12 metros y más, todo en ese lugar es posible.

Un poco más allá una máquina extrae un chasis de plástico, de un metro aproximadamente, que es enviado hacia donde, en minutos más, le agregarán el volante, los ejes, las ruedas, para dar nacimiento a un original coche. En menos de 30 segundos, otro chasis sale del molde, y 30 segundos después, otro.

La capacidad máxima de producción de la fábrica es impresionante; es capaz de sacar unos 60.000 productos por día, lo que al mes suman casi dos millones de unidades, cifra que es necesaria para cubrir los pedidos en la temporada alta, como la llaman los directivos, por ejemplo el día del niño, cuando su fuerza laboral crece de los 250 empleados habituales hasta los 300 o más.

Producción y mercados. "Nuestra capacidad máxima de producción puede llegar hasta 60.000 juguetes por día, pero nuestra producción actual está en el entorno de 18.000 a 20.000 juguetes por día. En el caso de utensilios domésticos es más difícil de dimensionar porque la producción es circular y cada 30 segundos se consigue pasar un producto. Eso en cuanto a muebles, por tanto la capacidad de producción de estos últimos es mucho mayor a la de los juguetes", explicó Cainä Chen, vicepresidente de XPlast.

Todo el esfuerzo de producción por el momento se centra en los mercados de Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina.

"XPlast hoy llega a muchos mercados de América Latina. Estamos muy satisfechos con el mercado de Paraguay. Enseguida nos abrimos paso también en Uruguay. Y estamos planeando desembarcar en Colombia. Tenemos planes de expandirnos también a Bolivia, Perú, Panamá y México. En todos estos países las negociaciones están muy avanzadas", aseguró Cainä.

Más de 800 camiones. El actual mosaico de clientes no estuvo al principio de XPlast, cuando desembarcó en Paraguay en el año 2000, atraído por las diferentes ventajas competitivas que ofrece nuestro país. A partir de ese momento, la empresa maquiladora se trazó el objetivo de marcar un hito importante en la economía nacional y de Latinoamérica, y lo logró.

"Con toda seguridad, básicamente, por el régimen de maquila es que vinimos a instalarnos en Paraguay. En el Brasil hay muchísimos más impuestos que aquí. Allá es más complicado trabajar, aquí es más tranquilo. La Ley de Maquila ofrece muchos incentivos para venir a invertir en Paraguay. Para tener idea del volumen que representó el cambio, puedo confesar que sólo para mudarnos trajimos casi 800 camiones de Brasil hasta Paraguay, entre maquinarias, trainers y otros. También encontramos ventajas en los costos de fletes para llevar nuestras mercaderías a Sao Paulo. Pero definitivamente, el tema de impuestos fue por lo que decidimos instalarnos aquí, sino no funcionaría", aseguró el directivo de XPlast.

Inversiones. Para Cainä, la inversión principal realizada por la empresa son las maquinarias, ya que son 100% nuevas, provenientes todas de la China Continental, de Brasil y de Taiwán. La otra gran inversión, fue la compra de los terrenos, así como las instalaciones.

"Tenemos más de 30.000 metros cuadrados construidos y otros 40.000 metros cuadrados proyectados para expansión, lo cual también va a depender directamente de la situación del mercado, tanto de Paraguay como de Brasil y, por supuesto, de América Latina. La inversión fue hecha sobre esos tres pilares, los terrenos, las máquinas y las instalaciones", refirió.

En cuanto a las exigencias requeridas para el proceso de producción, el vicepresidente de la industria explicó que fueron básicamente los certificados de calidad que presentaron, como la BMT, que es un estándar para las sillas que producen, los que les permitieron operar en un mercado internacional cada vez más riguroso.

"Los mercados de Argentina y Brasil, exigen las especificaciones de los juguetes, pues sin ellas no podrían ser comercializados. De hecho, en Sao Paulo tenemos un laboratorio que realiza constantemente el control de calidad y emite certificados para que posteriormente se puedan vender estos productos en el Brasil. En cuanto a las sillas, estas pasan por un control de peso, impacto que pueden soportar (el certificado BMT). Exigen, además un certificado de CTI, que es un certificado social. De hecho el certificado BMT es mucho más difícil de conseguir", explicó.

Orgullosos del personal. Uno de los aspectos resaltantes de XPlast es el esmero que demuestra hacia su personal. Incluso la capacitación que este recibe es tercerizada, sin mencionar que hasta la selección del personal está en manos de especialistas de varias ramas, como corte, montaje y equipos. Profesionales vienen desde lugares muy lejanos como China, para enseñar el manejo de las máquinas, o de Sao Paulo, contratados para entrenar al personal.

"Hoy nos enorgullecemos de nuestro personal. Contamos con un ingeniero de montaje que hace todo el mantenimiento de equipos, en Sao Paulo; tenemos a profesionales paraguayos muy capacitados. Esto se debe a que queremos dar oportunidad a los paraguayos y no traer mano de obra de afuera", aseguró el joven directivo de 25 años.

Un aspecto social que pocas veces las firmas tienen en cuenta, para XPlast es otro motivo de satisfacción, cuando se habla de ser una empresa inclusiva, pues tienen contratadas personas con discapacidad. Según explicó Cainä, esta gente tiene pocas oportunidades y cuando se les da, ellos la toman y quieren crecer.

"Tuvimos una sugerencia de colocar a personas no videntes en la línea de producción. Pusimos en marcha esa idea y obtuvimos excelentes resultados. No hemos tenido ningún tipo de dificultad con ese tipo personal. Son más o menos 15 ó 18 personas, vecinos de la fábrica. Todos viven cerca", relató.

Estrictos. Así como abren las puertas y dan oportunidad a los paraguayos y a las personas con capacidades diferentes, también en XPlast tienen reglamentos muy estrictos, que no pueden ser eludidos. En este caso, por ejemplo, el referido a las familias, en la empresa no pueden trabajar padre e hijo, o padre y madre, o novios, ya que estiman que esa relación puede perturbar el desarrollo de las actividades.

Por lo demás, en la fábrica son muy celosos en cuanto a las medidas de seguridad del personal ya que todos los funcionarios deben llevar guantes, ropa adecuada y protección para los ojos.

"Tienen todos los equipos necesarios para desarrollar sus actividades, incluso hay asesores de protección, que son técnicos de seguridad en el trabajo, funcionarios de XPlast. Contamos con equipos y brigadas contra incendio, y cada 15 días aproximadamente son instruidos en el manejo de los equipamientos para esos casos. En todos estos accesorios de seguridad, y en las propias máquinas, que son muy modernas, los operarios reciben entrenamiento", aseguró Cainä.

Las reglas son estrictas ya que XPlast debe negociar en un mercado que no regala nada. Su mercado principal es el de Brasil, y ese nicho es muy competitivo, según explicó Chen, allí no existe un cliente principal, sino que básicamente todos los clientes son iguales.

"Nosotros proveemos a las grandes cadenas del Brasil, y ellos a su vez realizan la distribución para todo el país. Aquí, en Paraguay, tenemos 12 distribuidores que se encargan de proveer a todo el mercado paraguayo, inclusive a negocios que compran desde un millón de guaraníes en adelante", sostuvo.

Lo que trae el 2016. Para este año, la empresa se reserva grandes novedades. Una de las más importantes es la expectativa generada con relación a los juguetes, que engloba más o menos unos 20 presupuestos, que van desde el clásico radio control, es decir, autos a control remoto, algunos eléctricos y "push and deck" (autos de fricción), esto en lo que refiere a juguetes, pero también planean realizar una gran expansión y mejoramiento en el área de muebles.

"En juguetes y utilidades domésticas tenemos cerca de 100 productos que proyectamos mejorar. Nuestros planes para este año 2016 son mejorar las estrategias del departamento Comercial, aumentar nuestros vendedores minoristas y llegar a las grandes cadenas de América Latina", puntualizó.

Pero esto no es todo, Cainä también tiene proyectado equipar un confortable comedor para que sus empleados tengan un lugar donde puedan almorzar y descansar por un momento para continuar con las labores. Como parte de su responsabilidad social empresarial, también tienen previsto habilitar un consultorio odontológico donde, mensualmente, los funcionarios y los pobladores de la zona podrán realizar sus consultas.

El legado. A pesar de su juventud, Cainä Chen tiene la gran responsabilidad de ocupar la vicepresidencia. Sobre sus hombros cae gran parte del peso de las decisiones y más, ya que tiene doble carga al ser el hijo del dueño. Eso implica que el padre le transfiere sus conocimientos y secretos para que continúe con la posta familiar.

"Eso significa mucho. El hecho de que mi padre tenga confianza en mí, es una gran responsabilidad que llevo sobre los hombros. Tengo que demostrar que soy merecedor de esa confianza, haciendo crecer la empresa o intentando hacerla prosperar más de lo que ya es. Y para eso tengo que trabajar. No es fácil, pero hay que trabajar", reflexionó Cainä, quien para finalizar habló sobre el equipo de colaboradores cercanos, su primer anillo.

"Hoy, aquí en la empresa, está mi padre, que es el presidente y fundador de todo esto, pues sin él nada se hubiera hecho o construido. Me siento muy orgulloso de él. Después estoy yo, que trabajo hace 10 años con él y me he convertido ya en su brazo derecho. Luego está Regina Toyota, la superintendenta de XPlast, que nos ayuda aquí en Paraguay. Ella es de Sao Paulo y la trajimos para que pudiera aportar todo su expertise. Además, tenemos 2 directores, Alberto Pires y Marcos Cubas, aquí en Paraguay", relató.

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