Reglas, costumbres y manejos de tres culturas diferentes -menonita, paraguaya y nativa- contrastan en el Chaco paraguayo, específicamente en la ciudad de Filadelfia, departamento de Boquerón, ubicada a 467 km de Asunción. Las calles -todas de tierra- y la avenida principal de nombre Hindenburg, permanecen con muy poco movimiento durante todo el día y empeora una vez que cae la noche.
En el campo comercial, la actividad es regulada por el municipio. En toda la ciudad está prohibida la comercialización de bebidas alcohólicas luego de las 22:00. Según el intendente de la Municipalidad de Filadelfia, Holger Bergen, los controles sobre los comercios se desarrollan de manera constante a través de los fiscalizadores que recorren las zonas y aplican severas multas -según una ordenanza municipal- a todos aquellos que no cumplan con la Ley Nº 1642/2000, que prohíbe la venta de bebidas alcohólicas a menores de edad y el consumo en la vía pública.
Los demás puntos de ventas; como estaciones de servicios, lugares gastronómicos y supermercados, operan hasta el mediodía y luego permanecen cerrados hasta las 14:00, cuando vuelven a retomar sus actividades, extendiéndolas hasta las 22:00 como máximo.
ADECUACIÓN
Pobladores expresaron que no hay otra opción más que adecuarse a las reglas y exigencias -en su mayoría provienen de la cultura menonita- impuestas en la ciudad. Agentes de la Policía Nacional comentaron a nuestro medio que, guste o no, los ciudadanos deben adecuarse a las normativas y respetar las prohibiciones impuestas, ya que corren el riesgo de perder sus trabajos a causa de no acatar las mismas.
"Varios empresarios menonitas controlan constantemente los antecedentes de sus funcionarios, y si uno de ellos fue detenido por la Policía o incumple las prohibiciones, de manera inmediata es despedido por sus patrones", mencionaron.
Asimismo, agregaron que gracias a esas imposiciones la ciudad permanece muy tranquila y con poco casos de asaltos y otros delitos registrados con frecuencia en otra parte del territorio nacional.
POBLACIÓN
Otra denuncia que acercaron los habitantes es el trato y los beneficios diferenciados que existen para cada ciudadano. Explicaron que los "menonitas legítimos" son mayormente beneficiados en todos los sectores donde hay participación o capital menonita. La distinción es practicada con frecuencia en las áreas de salud y educación, donde centros médicos y escuelas privadas priorizan la atención médica y formación académica a los hijos de los descendientes alemanes, según los habitantes.
Un funcionario público, que prefirió resguardar su identidad, comentó que la ciudad de Filadelfia se encuentra dividida en cuatro sectores. Explicó que en la parte más privilegiada se encuentran instaladas las familias menonitas con mayor capacidad económica, perteneciente a la segunda generación de los primeros alemanes que migraron al Chaco paraguayo. En segundo lugar se encuentran los menonitas de menor capacidad económica, donde también habitan algunos paraguayos que formaron una familia con los menonitas. En la tercera división están brasileños y paraguayos que trabajan en la zona, y en último lugar estarían los nativos y sus descendientes.

