Tras el fin de la guerra fría y entrando en el nuevo siglo, el gobierno de George W. Bush mantuvo firme la consigna de ninguna concesión a Cuba sin un cambio de régimen. Pero en la primavera boreal del 2013, Obama autorizó el inicio de discusiones exploratorias con La Habana.
La primera reunión tuvo lugar en Canadá en junio. El papa Francisco se propuso personalmente impulsar el acercamiento. En octubre, las delegaciones de ambos países se reunieron en la Santa Sede en presencia de responsables católicos para ultimar los términos de la normalización.
El 17 de diciembre del 2014, el anuncio de un acercamiento tomó a todo el mundo por sorpresa. Apenas lo podían creer: en 18 meses de negociaciones ultrasecretas no hubo una sola filtración a la prensa. ¿Por qué tanto secreto? Las motivaciones evolucionaron con los años.
"En los años '60 y '70, en plena guerra fría, (los presidentes estadounidenses) no querían mostrarse débiles ante el comunismo", subrayó LeoGrande. "Es la razón por la cual Johnson no siguió con la iniciativa de Kennedy". A partir de los años '80, la influencia y el peso político de la comunidad cubana de Florida pasó a ser determinante.
Los candidatos a la presidencia, particularmente en el campo demócrata, temían que el simple hecho de evocar un acercamiento con Cuba implicara perder la votación en Florida y, por añadidura, de la Casa Blanca.