POR MARTÍN VILLAGRA

Libertad vuelve a meterse en la gran conversación con un triunfo clave y merecido sobre Cerro Porteño. Resultado logrado merced a una buena remontada frente a un rival escueto, que ve agonizar el ciclo de su entrenador César Farías, ya casi sin crédito al materializarse la cuarta derrota en la competencia. Ganó el equipo que fue mejor, cedió el que no supo conducirse cuando se encontró arriba, quizás aprovechando su momento, aunque con endebles argumentos.

Libertad apuró claramente de movida, sin embargo, Cerro Porteño era el que ganaba al cierre del primer período.

Los liberteños empujaron, presionaron e hicieron circular con velocidad la pelota. Jorge Moreira y Antonio Bareiro armaron una sociedad punzante por derecha. Santiago Salcedo peleó y quebrantó siempre a la defensa. En contrapartida, Luis Leal y Jorge Báez no pesaron en la ofensiva del Ciclón.

Jorge Recalde no fue controlado en el medio. Desequilibró con velocidad, buenos remates y pases constantes. A diez minutos del cierre de la primera fase, un descuido posibilitó el tanto apertura. El portugués Luis Leal aprovechó el sorpresivo robo de balón de su compañero Jonathan Santana, quien apuró y ganó el mano a mano en la salida a Jorge Moreira.

Cerro mejoró su andar y trató de ser más ambicioso en el complemento. Antony Silva tuvo un par de tapadas y evitó goles de Salcedo, Recalde y Bareiro, incluso de Moreira, quien se soltó al ataque.

El marcador comenzó a cambiar pronto y hubo justicia en el gol de Antonio Bareiro, quien se topó con un balón para rematar y poner todo igual. Cerro quedó sin reacción, en estado de jaque. Libertad siguió buscando más enchufado hasta llegar al tanto del triunfo. Santiago Salcedo concluyó de mediavuelta una espléndida habilitación de Jorge Recalde. El Cerro copero no tiene idea ni volumen de fútbol. No pesa ni asusta. El descontento de los hinchas crece y ya no soportan al técnico César Farías.

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