Max Braun -un desarrollador de productos para Google- no podía comprar un espejo inteligente, entonces decidió hacerse uno para él. La manera en que lo creó está descripta en "Mi espejo de baño es más listo que el tuyo"( título original: "My Bathroom Mirror Is Smarter Than Yours"), en Medium.com. Su ansia de futuro llama la atención a nivel global y La Nación Online comparte el proceso aquí. (Por Natalia Santos).

"Espejito, espejito ¿cuántos grados vamos a tener hoy? ¿cuáles son las noticias de mayor impacto?" Todas esas preguntas pueden ser contestadas cuando Max Braun las hace. ¿Por qué? Simple, él tiene un espejo tan inteligente que puede responderle.

"En algún momento a finales del año pasado me di cuenta de que quería que mi espejo del baño ordinario sea más como el futuro que nos prometieron en las películas", escribe el hombre que se describe así mismo como alguien que hace cosas para Google y al que le gusta tomar fotografías.

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El producto que él estaba buscando para completar su baño parecía no existir en el mercado, y eso se convirtió en su motivación para armar en su botiquín ese gadget de autoría propia.

Su aventura empezó -según él mismo lo cuenta- con la compra de las partes que necesitaba para la construcción del accesorio/artefacto. Empezó con un espejo de dos caras (de los que se usan en las cámaras Gessell), componentes electrónicos (entre ellos un monitor led, un controlador para panel LCD)y varios elementos para realizar manualidades. Experimentó con las piezas hasta llegar al resultado final.

El espejo inteligente desde adentro.

Coquetería en proceso

"Bienvenidos a mi cuarto de baño. Por favor, disculpen el desorden cuidadosamente dispuesto alrededor del gabinete y la superficie de espejo prístino", puso a modo de pulcra presentación de su artilugio.

En la interfaz que decidió utilizar, los datos y los íconos se ven en blanco y todo es monocromático para que no moleste. Aplicaciones de Android, recordatorios y todo lo que albergue en Google Now se puede ver en ese espejo que ciertamente aún le sirve para afeitarse o lavarse los dientes. Para que el efecto de "espejito mágico" fuese completo llegase a ser completo, uno pensaría en comandos de voz. Sin embargo, a Max ya le pareció mucho y decidió no incluirlo.

Braun describe a este muy bien terminado experimento como un prototipo, un trabajo en progreso al que le falta todavía pulir en cuanto al software.

Orgulloso de su bricolage electrónico, Max piensa que tal vez más adelante presente el paso a paso de la construcción con todas las fotos correspondientes. Es que desde que colgó en línea su experiencia muchas personas han comentado en su artículo halagando su gran inventiva.

Tal vez en secreto pregunte "Espejito, espejito ¿quién es el más listo?, y luego de señalarse en el reflejo, sonría.

El hombre al otro lado del espejo, Max Braun, con su cámara.

Leer el artículo original en: https://medium.com/@maxbraun/my-bathroom-mirror-is-smarter-than-yours-94b21c6671ba#.5ol1bskcb

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