París, Francia. AFP.

Escándalos en el fútbol, el cricket y ahora nuevas sospechas en el tenis: la manipulación de partidos y las apuestas deportivas provocan polémicas de manera repetida en el deporte, que se expone a perder toda credibilidad por la extensión cada vez mayor de un sistema de corrupción que parece sin fronteras.

Los expertos estiman la cifra de negocios mundial de las apuestas deportivas (ilegales en casi un 85%) en un billón de euros, más del doble que la droga (400.000 millones según la agencia especializada de la Organización de las Naciones Unidas).

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Con la generalización del uso de internet desde los años noventa, el negocio de las apuestas en línea y su consecuencia indeseable, la manipulación de partidos para aumentar las ganancias, se convirtieron pronto en un objetivo jugoso para organizaciones criminales ya activas en otros campos como las drogas, los juegos de dinero clásicos o la prostitución.

- Mafias con fondos -

En el inicio de la cadena se encuentra siempre una organización criminal con fondos. Los casos relacionados con el fútbol, como el "Calcioscommesse" en Italia o el escándalo de Bochum en Alemania, señalaron a la banda Dan Tan Seet Eng, con base en Singapur, uno de los epicentros del mercado.

Conocedores del fútbol europeo, gitanos y húngaros se convirtieron en las correas de transmisión de los financiadores asiáticos. Esos últimos enviaban a sus emisarios, los "runners", para negociar y trasladar fondos utilizados para corromper a los jugadores y remunerar a los intermediarios. Los corruptores eran a menudo gentes de dentro del juego: futbolistas retirados o en un mal momento, entrenadores, médicos...

En el caso del tenis, la influencia de las mafias de multiactividad sería menor que en el fútbol o el cricket, por lo que se conoce por ahora.

Durante mucho tiempo, acercarse a los jugadores a corromper se hacía "a la antigua", cuenta un experto en el tema, Christian Kalb. "En el bar del hotel", por ejemplo, relata.

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