En Porsche se han tomado muy en serio el tema de la electrificación. Por si alguien no se acuerda, en el pasado Salón de Francfort, que se celebró en el mes de setiembre, la firma alemana nos dejó a todos los allí presentes con la boca abierta con el Porsche Mission E. Un modelo que nadie esperaba y que acabó siendo la estrella indiscutible de la feria, el coche del que todo el mundo hablaba.
Hasta el momento no teníamos claro si era un simple ejercicio demostrativo, como sucede muchas veces con los concepts de salón, o algo más serio. Pues bien, ya sabemos que sus intenciones iban más allá. Porsche acaba de desvelar su intención de fabricarlo en serie a corto plazo.
Ya se ha dado luz verde a un proyecto que, según afirman los responsables de la marca de Stuttgart, les catapulta directamente hacia un futuro en el que la electrificación estará muy presente. Según palabras de Wolfgang Porsche, "con el Mission E estamos haciendo toda una declaración de intenciones acerca de los planes de la marca. Es un mundo nuevo para nosotros, pero nos situaremos en primera fila con este producto".
Lo cierto es que el coche no tiene desperdicio. Aparte de su espectacular diseño, el deportivo de cuatro puertas y cuatro plazas independientes cuenta con un motor puramente eléctrico que entrega más de 600 CV y se alimenta gracias a un paquete de baterías de iones de litio ubicadas en bajo el piso del chasis, que proporcionan una autonomía superior a 500 kilómetros.
Porsche ha desarrollado, además, un sistema de carga específico para este modelo capaz de suministrar energía el doble de rápido que cualquier supercargador actual. En tan solo 15 minutos se completa el 80% de la carga.
Con este proyecto se crearán 1.000 nuevos puestos de trabajo y se llevará a cabo una inversión de 700 millones de euros.