Por: Jazmín Gómez Fleitas
Producción inspirada en Star Wars: Diro Romero l Fotografía: Chelo Encina
Agradecimientos: Filmagic
Críticos, apasionados y leales; así son los amantes de esta película de culto que revolucionó la industria del cine. Treinta y ocho años después de la trilogía inicial, vivir para ver otro episodio es, sin duda, excitante; pero además, esta entrega se trata de las nuevas generaciones que la verán por primera vez.
Cuando George Lucas decidía, allá por los años 70, ceder los 500.000 dólares extras de su sueldo para convencer a la 20th Century Fox de realizar la primera Star Wars, lo hizo a sabiendas de que la compañía seguramente se estaba guardando las espaldas en caso de que sea un fracaso. En cambio, él en una arriesgada –y pionera decisión- accedió a ello a cambio de reservarse todos los derechos y beneficios del –aún desconocido- merchandising.
Me gustaría preguntarle alguna vez si sabía que estaba a punto de revolucionar la industria y crear una mina de oro para las películas. Los ejecutivos lo tildaron de loco, pero el tiempo se encargó de asentarlo como todo un visionario, porque ¡¿qué fan de la saga no tiene como mínimo un llavero?! En la navidad del 77, el año del estreno de la primera parte, la compañía que realizaba los juguetes se vio totalmente sobrepasada; tanto que tuvo que emitir vouchers para que los clientes que se quedaron sin artículos, los canjeen después.
Se estima que entre ese año y el 2012 el total de las ventas de todos los artículos relacionados a ello ascendieron a unos 20.000 millones de dólares. Y es que este mundo cautivó a todas las generaciones que le sucedieron. Recuerdo que la primera película que vi fue El retorno del Jedi (1983), y no me van a creer, pero lo hice en el cine Victoria. Mi mamá nos llevó a mí y a mi primo argumentando que "una película así merecía verse en el cine". Y claro, como nací en el 90, no tuve oportunidad de verla en el estreno; de manera que ella aprovechó las reposiciones que pasaban en aquel mítico cine del microcentro y fue así que -en el 96 aproximadamente- me dio a conocer este universo.
No les puedo explicar lo increíble que fue ver con seis años mi primera película de ciencia ficción y fantasía y, además, con una princesa que ayudaba a salvar la galaxia. De hecho, ahora que hago cuentas, fue uno de los primeros personajes femeninos que recuerdo vívidamente (porque me aburrían los cuentos clásicos de princesas). Lo recordé hace poco, cuando leí que J.J. Abrams, el director de esta nueva entrega, decía: "Star Wars siempre fue cosa de chicos, y los padres solían llevar a sus hijos a verlas, pero espero que ahora también las madres quieran llevar a sus hijas a verla".
Kathleen Kennedy, la productora de la película y presidenta de Lucasfilm, justamente señala que una de las cosas en las que pensaron fue mostrar más igualdad y diversidad en sus historias y personajes. "Esto era importante para J.J. Abrams y para mí. Queríamos que cuando los niños y niñas vean la película en diciembre puedan ver que sus grupos étnicos están representados y que hay personajes como ellos a los que pueden aspirar".
La influencia de los fans
Star Wars Episodio VII: El despertar de la Fuerza se podría resumir en la frase que escuchamos de Han Solo en el tráiler: "Chewie, estamos en casa". Bastó una línea para resucitar emociones enterradas. Kathleen Kennedy detalla cómo fue contemplar esa escena en vivo. "Yo estaba sentada junto a los monitores, cerca de la puerta del Halcón Milenario, y cuando me di vuelta había como 150 personas del equipo silenciosamente reunidas alrededor de los monitores para presenciar ese momento. Fue muy emotivo. Todos sentimos que algo histórico estaba sucediendo. Te daban escalofríos."
Lo que sucede con Kathleen es que es una vieja conocida de George Lucas. Actualmente, es una de las productoras de Hollywood más exitosas y además de ser la de la película, es la actual presidenta de Lucasfilm luego de que se volviera subsidiaria de Disney. Su relación con Lucas se remonta a cuando ella empieza en la industria trabajando con Steven Spielberg en Indiana Jones: En busca del Arca Perdida; ya que Lucas había escrito el guión con Lawrence Kasdan, nada menos que el actual guionista de El despertar de la fuerza (y que también trabajó en El Imperio contraataca y El retorno del Jedi).
Ella acababa de terminar sus estudios de cinematografía cuando Star Wars se estrenó; por lo que la película la marcó enormemente como cineasta. Pero como si esto fuera poco, ¡conoce a J.J Abrams desde los 16 años! Lo descubrió cuando él ganó un concurso de video en L.A Times y le sugirió a Spielberg que lo contratase. "Es una de las cosas en las que pienso; conocer a alguien temprano en la vida, que va a jugar un rol tan importante no sólo en mi vida sino en la suya propia y en todo este universo Star Wars. Él nunca soñó, a los 16 años, que iba a dirigir una película de Star Wars. Yo, ciertamente, nunca soñé que produciría una película de Star Wars o que dirigiría Lucasfilm."
Y fue justamente ella quién eligió a Abrams como director para el inicio de esta nueva franquicia. "Star Wars tiene una sensibilidad única: esa combinación de aventura y fantasía y humor. Creo que hay muy pocos directores que encarnan todas esas sensibilidades como artistas. J.J. es uno de esos pocos".
Además, Kathleen revela cómo hizo para que J.J. siendo fan y por tanto, entendiendo la responsabilidad de asumir el cargo, acepte tal magnitud. "Sabía que no bastaría con simplemente pedirle que aceptara revivir una adorada franquicia, que es lo que J.J. había hecho con Star Trek. Star Wars era algo muy personal para J.J., así que conversamos acerca de lo que había significado para él a lo largo de los años. Su mayor preocupación era la responsabilidad hacia los fans. ¿Podría él crear algo que satisficiera sus expectativas? ¿Podría satisfacer sus propias expectativas? Hablamos mucho sobre los temas y los personajes y cuán importante era, para él, preservar lo que estos films habían hecho tan bien, que era crear personajes e historias duraderas y significativas. En un momento, le planteé algunas ideas simples, una de las cuales era esta noción de un nuevo personaje preguntándose: '¿Quién es Luke Skywalker?'".
Cuando Abrams la oyó mencionar esa pregunta tan básica pero provocativa, se le iluminó el rostro y supo que podían usar esa idea para crear un personaje cuya presentación fuera en este momento y que, a través de ese personaje, se pudiese presentar Star Wars a toda una nueva generación. Esa propuesta fue la que lo entusiasmó mucho y pasó poco tiempo para que dijera que quería hacerlo.
Parte del proceso de preservar del legado de las películas anteriores para darlas a conocer a quienes la verán por primera vez, consistió en tener criaturas y sets reales, para que el elenco pudiese interactuar con ellos y se sintiese real. "Las criaturas de Star Wars son el vernáculo de Star Wars. Es un lenguaje, al igual que la estética cruda y gastada de las naves espaciales y los sets. Es muy Julio Verne de principio de siglo. Eso es lo que la gente espera. No quieren naves ni criaturas impecables, perfectas, nuevas. Quieren algo usado, vivido. Ése es un lenguaje de Star Wars que queremos conservar", detalla Kathleen.
Aparte de esto señala sin dudar que él éxito del equipo radica justamente en que todos sean fans de Star Wars. Muchos contemporáneos de J.J. o Kathleen que, como ellos, crecieron con la saga y por ello sienten un sentido de nostalgia. Pero a la vez, gente más joven que no pudo ver la entrega original pero que son los hijos de los que trabajaron en las anteriores. "Sabemos que los fans están esperando y preguntándose qué haremos con ello, y todos los que forman parte del proceso son fans también. Por lo tanto, nos hemos ampliado hacia esa comunidad que ahora se está convirtiendo en parte del proceso de realización de la película". Pero, por sobre todo, también creen que esa pasión genuina por la historia, y la magia del cine, se trasladará a la pantalla el 17 de diciembre. Lo esperamos con ansias.
La primera de una nueva trilogía
Lucasfilm tiene una base de datos con 17.000 personajes de la saga, más los planetas de los cuales son nativos, y que en total suman 20.000 años de historia de este universo: lo cual se conoce como el Holocrón. Así que, sí chicos, George Lucas tenía pensado desde hace mucho tiempo hacer otra trilogía.
El Episodio VII: El despertar de la Fuerza toma su curso 35 años después de que el Imperio haya sido derrocado por Leia, Han y Luke; ésta vez centrando la historia en dos personajes: Rey (Daisy Ridley), una chica que vive un tanto alejada de lo que sucede pero que se encuentra por el camino con Finn (John Boyega), un stormtrooper que aparentemente deserta. En explicaciones de los directivos de la película, se señala que específicamente para estos personajes se buscaron actores que no sean conocidos para poder desarrollar mejor sus historias. A Rey y Finn se le suman el piloto de la alianza rebelde Poe Dameron (Oscar Isaac) y el adorable BB-8 (¿cómo pudieron hacer algo más enternecedor que R2D2?).
Y por el lado oscuro de la fuerza, se adhieren: el Coronel Hux (Domhall Gleeson, About Time) y Capitán Phasma (Gwendoline Christie, Game of Thrones), ambos bajo el mando de Kylo Ren (Adam Driver, Girls), quien es el responsable de portar el legendario sable láser en forma de cruz. Mucho más de ellos no se sabe, y la verdad, queremos sorprendernos.
La fuerza en todas partes
Estamos sintiendo lo que nuestros padres de seguro vivieron cuando por primera vez salieron todos los artículos de Star Wars. Prácticamente, desde que fue el Comic-Con en San Diego toda esta ansiedad se desató. Ver a Carrie Fisher, Mark Hamill y Harrison Ford como broche de oro en el panel, significó empezar a dimensionar que una nueva película era real. Y cuando stormtroopers escoltaron a los presentes en un concierto en vivo en el patio, en donde además les regalaban sables láser, fue la confirmación de todo.
El Force Friday el 4 de septiembre revelaba todos los nuevos artículos disponibles de la franquicia para atraer a coleccionistas y nuevos fans. Y tanto Walmart como Amazon desplegaron secciones para organizar la variedad de productos. Lo que causa furor es el BB-8 a control remoto (desde que se lo presentó en Comic-Con); pero hay desde legos con los nuevos personajes, sujetalibros, lámparas de R2D2 que proyectan el cielo estrellado, tostadoras con el rostro de Dart Vader o relojes con la marcha imperial. La oferta es de los más amplia.
En el Force 4 Fashion el 2 de diciembre, se pusieron a la venta prendas de diseñadores (Rag & Bone, Giles Deacon, Diane Von Furstenberg, etc.) que se inspiraron en los personajes de la saga, para luego subastarlas en la página Charity Buzz, y de esa manera contribuir a una organización que busca generar impacto positivo en el mundo. Igualmente, Rodarte ya le había dedicado una colección a la Fuerza el año anterior. Y es que sean nuevos videojuegos como Battlefront, ediciones relanzadas de muñecos Funko o parques temáticos en construcción en Disney; lo innegable es que la memoria se mantiene viva y Star Wars no pasa de moda.