En su primer clásico como técnico principal, Gustavo Florentín tiene la gran oportunidad para ser tricampeón con Cerro Porteño en un año. Sí, es que en el Apertura fue asistente de Roberto Torres y lograron el cetro en la categoría profesional. Al mismo tiempo, dirigió a la Sub 20 azulgrana y terminaron en primer lugar, lo que les permite jugar en enero la Copa Libertadores en nuestro país.
Ahora tiene la magnífica oportunidad para ganar el Clausura, como técnico principal del equipo. Acompañado por Héctor "Matador" Núñez como su asistente, Gustavo sabe de la gran responsabilidad que tiene.
"Dependemos de nosotros y gracias a Dios se dieron los resultados que nos sirven para llegar a esta instancia que queremos aprovechar al máximo", dijo a La Nación el profesional.
Reconoce que "nuestro torneo es muy competitivo, no se puede asegurar nada en ningún momento. Cerro llega a esta instancia con el ánimo fortalecido, con mayores fuerzas después de un gran desgaste dentro del partido del sábado ante Sol. No será nada fácil para ninguno de los dos equipos. Pero sabemos que podemos y vamos a entrar con más cuidado y, sobre todo, conociendo cómo se puede presentar el partido".
Oriundo del barrio Ciudad Nueva del centro de Paraguarí, Gustavo le tuvo a "Chiqui" Arce como compañero en el Sudamérica de la liga local. "Es un amigo al que enfrentaré por primera vez como técnico principal. Otras veces estuve en el banco como asistente. Siempre me dijo que quiere aprender algo de mí, pero él es el maestro hoy, y yo el alumno", admitió.
El futuro
Para acoplarse al cuerpo técnico que encabeza el venezolano César Farías, Florentín recordó que "la comisión directiva ya me anticipó que quieren que siga en el club, pero falta definir si estaré con ellos o tendré otra función", sostuvo. Reconoció que "como ex jugador de Cerro, es todo un desafío y un premio", puntualizó.
Ayer se dedicó en toda la tarde a observar el video del partido ante Sol "para ver nuestras virtudes y tratar de corregir errores", agregó.