Olvídense de los mails engañosos en inglés, las campañas maliciosas en ruso o los videos en Facebook en letras arábigas. Cada vez más, los ataques de malware o de código malicioso son creados desde América Latina por ciberdelincuentes locales, que conocen nuestros usos y costumbres (y debilidades) a la hora de usar Internet. Los ataques de este año han demostrado que los criminales digitales no necesitan necesariamente tecnologías o métodos sofisticados para salirse con la suya.

Estas son algunas de las principales para estar atentos y cuidar la información digital de robos, secuestros e infecciones: Crecerán y se diversificarán ataques a los teléfonos móviles: Esto responderá al incremento permanente de los usuarios de smartphones en la región, que en muchos casos los usan como el único dispositivo para conectarse a Internet.

Según la consultora Carrier & Asociados, Argentina termina este año con una presencia de smartphones en el 53% de la población, unos 22 millones de usuarios. "Los pagos a través de los móviles es otro factor que tiene una clara tendencia de aumento en su número y popularidad. A los cibercriminales les será más fácil infectar a un usuario móvil que a un usuario de escritorio, ya que las computadoras por lo general incluyen una solución de antivirus de fábrica, aunque sea básica. La mayoría de los usuarios aún no protege a los móviles", explica Dmitry Bestuzhev, director del Equipo de Investigación y Análisis en Kaspersky Lab América Latina.

Las aplicaciones, ventana de entrada de código malicioso: Una manera cada vez más habitual de consumir contenidos con los teléfonos móviles es a través de aplicaciones. Un usuario promedio descarga a su móvil unas 28 aplicaciones al año y los más fanáticos llegan a probar unas 90 de todo tipo. Los permisos que exigen estos servicios son extensos (la mayoría no mira a qué le da acceso) y ponen mucha información personal a merced de filtraciones y posibles manos malintencionadas.

La clave está en usar solo las tiendas oficiales de software. "Desaconsejamos bajar aplicaciones indiscriminadamente sin ver dónde nos estamos metiendo. Cada vez que decidimos dar nuestros datos para usar un servicio online, estamos decidiendo ceder algo de nuestra privacidad. Usar cuentas de correo marginales y sin datos personales verdaderos nos protegen de posibles ataques", recomienda Pablo Ramos, jefe de investigación del Laboratorio ESET para América latina. Facebook y WhatsApp en el centro de ataques: Al ser las redes más populares del mundo, (juntas tienen más de 2.300 millones de usuarios) serán las protagonistas de los principales ataques. En Facebook la modalidad más difundida son los falsos sorteos y concursos, y los videos con títulos gancheros que buscan el click del ansioso.

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