En noviembre del año 2016 deberán estar concluidas las obras de la más grande central hidroeléctrica de las Américas con utilización de turbinas tipo bulbo. Se trata de la Usina Hidroeléctrica de Santo Antônio, ubicada en el Río Madeira, en la ciudad de Porto Velho, capital del departamento de Rondonia, región norte de Brasil.
El detalle de este proyecto es que las turbinas tipo bulbo se encuentran inmersas bajo la estación de generación de energía, diferente de los modelos donde están al mismo nivel de los ríos. Esa solución permitió aprovechar el gran flujo natural, con un modelo de represa conocida como hilo de agua, que ocupa una gran superficie naturalmente inundada en las crecientes del río sin la necesidad de que se forme un gran reservorio. El resultado es el aumento de la eficiencia energética y la reducción del impacto ambiental. A fines de este año, estarán operando 34 de las 50 turbinas de Santo Antônio, lo que permitirá que la capacidad instalada aumente para 2.335 megawatts (MW). En noviembre del año que viene, con la generación integral de los 3.568 MW, la central podrá atender al consumo promedio de 45 millones de personas.
Las obras del emprendimiento están a cargo de la Constructora Odebrecht, la misma empresa que en Paraguay fue precalificada para los proyectos de Alcantarillado Sanitario de Asunción y la APP de las Rutas 2 y 7.
Desde su fundación, en 1944, Odebrecht ha participado de la construcción de 81 centrales hidroeléctricas, 17 centrales térmicas, dos usinas nucleares y de la implantación de 5,7 mil kilómetros de líneas de transmisión. En total, son más de 60 mil MW, o sea, 43% de la generación total de energía en Brasil.
Su brazo en los negocios de energía, Odebrecht Energía, posee una cartera de activos de 13 negocios entre centrales hidroeléctrica, eólica, solar y térmica a biomasa en Brasil, además de la participación en la Central Hidroeléctrica de Chaglla, en Perú, un proyecto con una inversión de US$ 1.400 millones de Odebrecht, para la generación de 456 MW.

