"Un desastre", fue el calificativo que utilizó Édgar Velaztiquí, al hablar del estado en que ve a su querida ciudad de Lambaré. Agregó que la comuna no da respuestas a los reclamos de los vecinos, especialmente cuando se trata del mal estado de las calles, veredas y la falta de desagüe cloacal.

"Hace tanta falta el desagüe cloacal", sostuvo por su parte doña Cirila Espillaga y aseguró que muchos vecinos suyos arrojan los desechos en plena calle, inundando con olor nauseabundo todo el barrio.

"Antes eso no sucedía, porque primero venían las notificaciones y luego las multas, pero ahora es tierra de nadie, porque la gente hace lo que quiere, no hay respeto", siguió explicando la lambareña.

Baches, mal estado de las calles, suciedad en las vías y en las esquinas, parques y plazas abandonadas, así como la falta de desagüe cloacal en la mayor parte de la ciudad, son las quejas más comunes de los lambareños.

En las inmediaciones del arroyo Leandro, la construcción de un muro de contención que quedó inconclusa, mantiene en ascuas a los vecinos con cada lluvia, ya que el gran raudal cada vez va erosionando más la tierra.

AVENIDA PRINCIPAL

La divisoria construida en un gran tramo de la principal avenida de la ciudad, Cacique Lambaré, es duramente cuestionada por los lambareños, ya que se preguntan cuál es su función porque no puede ser considerada como un paseo central.

"En vez de resultar una obra beneficiosa, es un gran peligro. El ensanchamiento de la avenida nunca se hizo y los carriles son tan estrechos que los vehículos no pueden adelantarse, como cuando va un camión o colectivo delante. Además de una molestia para que los frentistas entren a su vivienda, es un perjuicio económico muy grande para los comerciantes que tienen sus negocios sobre esa arteria. El problema es que pierden clientes porque los que se desplazan en vehículos no se toman la molestia de retomar para llegar a los comercios, sino que siguen adelante hasta encontrar otro local.

LOGROS

Entre los aspectos positivos que la ciudadanía resaltó está la recolección de basura domiciliaria, que es un servicio tercerizado. En algunos barrios mencionaron las mejoras hechas en los espacios públicos, como el caso de la placita Coronel Panchito López, en el barrio Virgen del Pilar.

Otros resaltaron el pavimento de las calles, así como también las obras de mejoras de las aulas en las escuelas y colegios, aunque estas quedaron empañadas por el derrumbe del techo del 9º grado del Colegio Nacional de Lambaré.

"En realidad, no hay mucho que resaltar. En 10 años, no hizo demasiado. Lambaré está un desastre y si las aulas nuevas en algún momento contentó a la gente, ahora es motivo de zozobra y crítica", dijo Mabel Mendoza.

Dejanos tu comentario