Washington, Estados Unidos | AFP |
El estado de Texas (sur de Estados Unidos) procedió a ejecutar a un condenado a muerte que fue declarado culpable de haber robado y matado a un hombre en 1998, cuyo botín apenas ascendía a ocho dólares, informaron las autoridades. Juan García, de 35 años, recibió una inyección letal y murió a las 18H36 locales (23H36 GMT), indicó a la AFP un portavoz de la administración penitenciaria de Texas.
La comisión de Gracias y Liberaciones Condicionales de Texas se había negado a acordar una última prórroga al condenado, que cometió el crimen junto a tres cómplices. Esta ejecución es la undécima de este año en Texas, el estado americano que más ejecuciones realiza, según el Centro de Información sobre la Pena Capital (DPIC). Juan García se convierte así en el tercer prisionero ejecutado en una semana en Estados Unidos.
El miércoles pasado fue ejecutada una mujer en el estado de Georgia (sureste) a pesar de una petición de clemencia del papa Francisco, quien cinco días antes había solicitado con insistencia ante el Congreso estadounidense la abolición de la pena capital.
Oklahoma suspende
Una corte de Oklahoma suspendió en forma indefinida las próximas ejecuciones de tres hombres mientras se investigan problemas con el protocolo de aplicación de la inyección letal. La decisión tuvo lugar dos días después que la gobernadora de Oklahoma, Mary Fallin, suspendiera a último minuto la ejecución del condenado a muerte Richard Glossip, argumentando que persisten dudas sobre uno de los productos utilizados en la inyección.
El estado pidió la suspensión indefinida de las ejecuciones luego que funcionarios de la prisión recibieron acetato de potasio en vez de cloruro de potasio, según los informes de la corte.

