Los niños desaparecieron en el alud, que se produjo la noche del jueves en la aldea El Cambray II, del municipio de Santa Catarina Pinula, 15 km al este de Ciudad de Guatemala.
"En el punto donde estoy parado tendrían que estar mis sobrinos. Confío en Dios, en que estén bien", declaró Coloma a la AFP. En el sitio, precisó, fueron rescatados otros dos familiares que se encontraban con los menores al momento del deslave, mientras que los padres sobrevivieron debido a que regresaban de un servicio religioso.
El deslave sorprendió a los vecinos de al menos 125 viviendas en la oscuridad de la noche en una zona que ya había sido declarada de alto riesgo por estar asentada a un costado de una ladera alta y cercana a un río.
"Los datos del puesto del comando en la zona señalan cuatro personas muertas y un estimado de 100 desaparecidos", dijo a la AFP David de León, vocero de la estatal Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred).
El alud también provocó lesiones a 32 personas y 43 fueron trasladadas a un albergue, agregó el funcionario.
"Es muy difícil la tarea de rescate debido a lo accidentado del terreno, prácticamente es como que fuera un montaña", señaló a la AFP Cecilio Chacaj, socorrista de los Bomberos Municipales Departamentales, que trabajaban para rescatar a un hombre "aún con señales de vida" de entre los escombros.
"Los datos del puesto del comando en la zona señalan cuatro personas muertas y un estimado de 100 desaparecidos", dijo a la AFP David de León, vocero de la estatal Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred).
El alud también provocó lesiones a 32 personas y 43 fueron trasladadas a un albergue, agregó el funcionario.
"Es muy difícil la tarea de rescate debido a lo accidentado del terreno, prácticamente es como que fuera un montaña", señaló a la AFP Cecilio Chacaj, socorrista de los Bomberos Municipales Departamentales, que trabajaban para rescatar a un hombre "aún con señales de vida" de entre los escombros.
La temporada de lluvias, que comenzó en mayo y se prolongará hasta noviembre, había dejado ocho personas fallecidas hasta antes de este alud, según datos oficiales.
En 2014 la temporada lluviosa causó 29 muertos, dos desaparecidos, 25 heridos, 655.201 afectados y 9.061 viviendas con daños, según las autoridades de protección civil.

