En Río de Janeiro se está construyendo el primer barrio integralmente sostenible de Brasil. El proyecto de Odebrecht Realizações Imobiliárias y de Carvalho Hosken moverá R$ 4.500 millones y albergará a 15 mil personas.
En los últimos 20 años, el sector de construcción civil viene emprendiendo innumerables acciones destinadas a reducir la huella de carbono de sus emprendimientos. En ese contexto, además de las inversiones en tecnologías constructivas y sistemas hechos por fabricantes de insumos para el sector, algunos incorporadores consiguieron convencer a fondos de inversión a apostar incluso en barrios sostenibles. El más diferenciado es Masdar City, enclavado en el desierto de Abu Dhabi, integrante de los Emiratos Árabes Unidos, que costó unos US$ 20.000 millones.
Corea del Sur invirtió US$ 35.000 millones en Songdo, mientras los japoneses sobresalen con la construcción de Fujisawa, un barrio autosuficiente en energía e inmune a los efectos de terremotos. A pesar de haber entrado con atraso en esa especie de disputa constructiva verde, Brasil ya tiene ejemplos para mostrar. Más específicamente en Barra da Tijuca, barrio de la Zona Oeste de Río de Janeiro, donde se está levantando Ilha Pura. El emprendimiento está a la par de los proyectos semejantes que existen en otros rincones del planeta.
Comenzando por la grandiosidad. Sus 31 torres van a albergar a 15 mil personas. En total, la empresa carioca Carvalho Hosken y Odebrecht Realizações Imobiliárias (OR) esperan mover R$ 4.500 millones con el emprendimiento, tomando en cuenta el Valor General de Ventas (VGV). El proyecto está destinado a alojar personas de fajas etarias y etapas de vida diferenciadas, pero que tienen en común el hecho de valorizar la sostenibilidad.
A pesar de que la entrega está prevista para el 1º de marzo de 2016, para atender el calendario de Río 2016, las ventas de las unidades comenzaron hace apenas pocas semanas. Son 11 tipos de plantas, con área total de 77 m² a 400 m². El valor promedio de lanzamiento es de R$ 10 mil por metro cuadrado. Se trata de un valor que no incorpora los cerca de 10% de gastos adicionales con la sostenibilidad en el proyecto, en relación a una obra convencional.
Primera con certificación
Ilha Pura es la primera obra, en Brasil, que consigue la certificación AQUA tanto para las edificaciones, como para el barrio. La certificación toma en cuenta el planeamiento y también la gestión de todas las etapas previstas en el proyecto ejecutivo.
No se trata solo de recomendar la adopción de sistemas de captación de agua de lluvia, la instalación de sistemas de tratamiento y reutilización, sino que se evalúa si esos componentes van a generar los efectos deseados.
En tiempos de escasez de recursos naturales, los moradores de Ilha Pura tendrán a disposición una usina de tratamiento de la llamada agua gris, que es la que se descarta de los lavabos y de las duchas del baño. Después de tratarse, ella seguirá para el sistema de descarga de las cisternas de los baños y para la limpieza de áreas comunes, además del riego de las áreas verdes. En el caso de la energía, algunos emprendimientos contarán con paneles solares para calentamiento de agua.