Por Olga Giménez

El ambiente político actual se ve marcado por cambios en especial dentro del Partido Colorado, en la visión del abogado José Ocampos, quien manifiesta que la incursión de Horacio Cartes en la interna de su partido era de esperar, ya que el presidente de la República es, en cualquier país, el principal actor político. La reelección presidencial, la narcopolítica y otros aspectos también son tema de esta entrevista con el jurista y analista.

-¿Cómo ve la situación política actual del país?

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-Yo veo la situación política de la siguiente manera: creo que las elecciones internas de los partidos políticos han consagrado dentro del Partido Colorado el triunfo de un nuevo liderazgo, cuya cabeza visible es el presidente de la República. Por un lado, porque se ha dado un choque dialéctico entre dos fuerzas del partido: la escuela tradicional, que fue representada por el G15, en tanto que por el otro, un nuevo aire refrescante dentro del Partido Colorado, con líderes más nuevos, más transparentes que muchos. Incluso los denominan tecnócratas entre esos jóvenes, que contribuyen un nuevo espíritu en el partido en contra de una escuela tradicional antigua. Entonces, en resumidas cuentas, una lucha política interna de un partido que busca renovarse y abandonar vicios antiguos dentro de la política paraguaya.

-¿Cómo cree que se va a desarrollar el liderazgo del Presidente?

-Si bien la diferencia no ha sido grande, ha demostrado que el electorado se ha decidido por el liderazgo del presidente de la República, y en ese sentido creo que marca un punto de inflexión, porque el liderazgo del Presidente, en vez de disminuir, ahora va a ir creciendo; y el liderazgo del G15, en vez de aumentar su poder, va a ir delimitando, lógicamente por los resultados de estas internas. Me llama la atención de que el Partido Colorado sigue siendo dentro de la política paraguaya el actor político más importante.

-¿Por qué cree que la ANR sigue siendo el partido más importante?

-Porque ha movilizado más de 1 millón de personas dentro de sus internas, un ejército de trabajadores; eso habla de un partido firme, cuyo gran protagonista político, hay que decirlo, son las mujeres que son las verdaderas caudillas en general de ese liderazgo de base. El Partido Colorado ha logrado históricamente permear hasta las capas más básicas de la sociedad, incluyendo todos los cinturones de pobreza y tiene esa capacidad, y en tercer lugar todos los partidos u organizaciones políticas, alianzas, se enjuagan la boca con la palabra democracia y listas abiertas, pero a la hora de la verdad vemos que el único partido que hace internas con listas abiertas de verdad es el Partido Colorado.

-¿Quiere decir que en otros partidos no se hace internas?

-En las listas como en Asunción, hubo hasta 12 candidaturas de un mismo movimiento y otras 7 candidaturas de otro movimiento y todos los actores respetan los resultados; eso resalta una conducta ejemplar, no como otros partidos que han preferido los arreglos de sus cúpulas, ir y dar apoyo a un candidato previa negociación y dando la espalda al electorado, impidiendo que sus electores elijan a sus candidatos y el caso más palpable es justamente el Partido Liberal, que es otro partido tradicional del país, como fue el caso de Fernando Pfannl.

-¿Cómo ve la intromisión del Presidente en las internas luego de haber dicho que no se metería?

-Yo creo que eso es imposible, porque el Presidente es el principal actor político de la República. Para mí, la situación es la siguiente, ¿cómo no se involucraría? porque imagínese que triunfe en las internas una agenda totalmente diferente a su gobernabilidad. Por su puesto que él tendría que estar preocupado e involucrado. Pero esto no solo se reduce a este caso de Paraguay, también se da en los Estados Unidos, Brasil, Argentina y otros más.

-¿La reelección se debería dar a través de una enmienda o reforma constitucional?

-Creo que tiene que ser una reforma constitucional. Creo que la asamblea nacional constituyente de 1992, que creó la actual Constitución fue una asamblea reactiva. ¿En qué sentido? Reaccionó a 35 años de dictadura y fue un impedimento político para que al presidente Rodríguez, que fue también militar, le entusiasme la posibilidad de reelección. Pero para mí, lo que en 1992 estaba bien, en el año 2015 puede estar mal, o lo podemos revisar, porque hoy es totalmente otro el ambiente; nosotros somos el único país en América y en el mundo que no tiene la reelección, como la tienen los países libres del mundo, en Europa, la tiene Brasil, Argentina.

-¿Entonces está de acuerdo con la reelección presidencial?

-A mí me parece que hay que otorgarle la libertad al elector de elegir, así como la de castigar al que no ha cumplido. Pero considero que debe ser un tema de discusión, pero lastimosamente en nuestros partidos políticos u organizaciones, ante la orfandad de votos tratan de evitar de hacer caer a un líder político importante con ese instrumento.

-¿Cómo ve la relación de política con narcotráfico?

-Esa una realidad y es algo que deberíamos analizar en forma objetiva. La narcopolítica o narcotráfico, en este sentido es la base económica de muchos departamentos del Paraguay para el ingreso y sustento económico de miles de campesinos es la marihuana, y eso no es ningún descubrimiento, en Concepción, San Pedro, Amambay, Canindeyú, Caaguazú, Caazapá. Es un producto que ni siquiera necesita fumigación, ni agrotóxicos, uno tiene cosecha todo el año y por el que se paga el doble que por la soja y es donde cobra el que avisa, el que planta y los demás.

-¿Cree que no deberían integrar la política?

-Por supuesto que no; pero no podemos hablar de presunción. Si una persona no registra antecedente penal, no se puede hacer nada legal para imposibilitar su candidatura, y si triunfa en unas internas por el voto popular, no se la puede prohibir, porque en la base republicana está la posibilidad de todos los ciudadanos a competir. Ese fue el caso de Magdaleno Silva, lo vinculaban con el narcotráfico, pero el pueblo lo volvía a votar.