El Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Paraguay realizó ayer en su cuartel ubicado en Madame Lynch y Mcal. López un entrenamiento de canes, con el objetivo de preparar a los animales para salvar vidas humanas en lugares de derrumbes y siniestros. Del entrenamiento participaron bomberos amarillos y azules.
El grupo de voluntarios trabaja arduamente desde el 2006 a través de la Unidad Canina de Búsqueda y Rescate del Paraguay con el entrenamiento de perros, con el fin de que tengan la apertura y la aptitud de ser adiestrados y ayuden a los bomberos en la difícil tarea de salvar vidas.
Sobre el punto, Daniel de Paula explicó que en todo el país solo hay dos perros entrenados entre todo el cuerpo de bomberos. Jaiko y Kaila son los perros labradores que recibieron un amplio entrenamiento y ambos forman parte de la Unidad Canina de Búsqueda y Rescate del Paraguay.
"Jaiko es de Asunción y ya participó de cuatro intervenciones, el último recientemente en el edificio en construcción que se derrumbó y falleció un obrero. Jaiko estuvo en el lugar y avisó dónde estaba la persona y que ya no estaba con vida. Él está entrenando desde el 2006, ya debería de haber pasado a retiro, pero sigue en condiciones para colaborar. Kaila sin embargo, está formada desde hace un año, ella es de Piribebuy y todavía no participó de ninguna intervención", explicó De Paula.
"El objetivo de nuestro entrenamiento es la búsqueda de personas con vida, bajo escombro o bajo luz de tierra. Si es un perro adulto y si tienen aptitud en seis meses ellos están formados. Si es un perro cachorro vamos haciendo otras cosas de manera a que le acostumbremos al entrenamiento del ladrido, al juego y a la socialización. Hacemos la sepultura de personas vivas para entrenarlos y ellos cuando lo encuentran le damos su premio que es su juguete preferido y al avanzar solo se le da la caricia del guía", comentó.
El entrenador de canes explicó que existe 5 millones de partículas que diferencian al olfato canino del ser humano y que por lo tanto no podría ser reemplazado por ninguna tecnología. "Si hay vida ellos ladran en el lugar exacto. Hay varios factores que junta un can para poder descartar si una persona sigue con o sin vida y que son: el olor humano, el ras que es el olor de la piel, la adrenalina y la respiración, estos cuatro elementos juntan para confirmar que hay vida en la persona. Si no, solo capta olor humano", señaló el entrenador.

