El ministro del Interior, Francisco De Vargas, negó ayer categóricamente haber recibido el audio donde habla el narcotraficante Ezequiel De Souza. No obstante, reconoció que mantuvo una reunión con los senadores Arnaldo Giuzzio y Arnoldo Wiens, pero precisó que solo llegó a escuchar no más de 3 minutos de toda la grabación. Asimismo, De Vargas negó que los parlamentarios le hayan entregado una copia del material.

"Los mismos me hicieron escuchar una breve porción de no más de tres minutos, haciendo la salvedad de que se trataba de un procesado con grandes posibilidades de que nos quisiera instalar una versión sesgada o interesada de los hechos, les dije que era un tema que merecía una profunda investigación y les insté a presentar esta grabación y este testimonio ante el Ministerio Público para que pueda tener su conducto institucional pertinente, tomando los senadores la sugerencia hecha por mi parte", señala la primera parte del manifiesto.

El secretario de Estado dio a conocer su versión mediante un comunicado teniendo en cuenta que se encuentra en una visita oficial en la República de China-Taiwán.

Seguidamente, De Vargas señala que designó al comisario Gilberto Fleitas para realizar las pesquisas sobre lo declarado por el procesado recluido en la dependencia de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad). Indicó que sólo escuchó la grabación donde se nombra al viceministro de Seguridad, Javier Ibarra, y reiteró que los senadores no le dejaron ninguna copia.

El titular del ministerio del Interior negó además que se haya entregado alguna copia de la grabación al comisario Fleitas y que el jefe de Estado haya escuchado tal audio. "Gilberto Fleitas jamás recibió ninguna grabación por parte de los parlamentarios, sino referencias sobre la reunión con el procesado recluido en la Senad y por ende el Presidente de la República, Horacio Cartes, jamás tuvo ni escuchó esta grabación, ya que nunca ella estuvo en manos del Ministerio del Interior, ni de la Policía Nacional", sentenció De Vargas.

Finalmente, solicitó evitar apresuramientos por cuestiones políticas o mediáticas y dejar que el Ministerio Público se ocupe de esclarecer lo que realmente aconteció.