Estudiantes de diferentes instituciones educativas dieron colorido al desfile que se desarrolló en la Costanera de Asunción. Se sumaron jóvenes y niños de parcialidades indígenas, estudiantes que dieron un mensaje contra el abuso infanto-juvenil y también extranjeros, especialmente de Colombia, que dieron la nota especial con su "Carnaval de Barranquilla. Quien lo vive lo goza".
En el palco oficial estuvieron las autoridades nacionales, entre ellos el presidente de la República, Horacio Cartes, su ministros, militares y de la Policía Nacional. Cientos de escuelas y colegios desfilaron impecablemente con sus uniformes de gala y con los atuendos de chiroleras. Otros, sin embargo, con los trajes típicos que representaron la cultura de cada país y que pertenecen a instituciones públicas.
Muchas instituciones lograron destacarse, entre ellos la Escuela Comercio Nº 1 de la ciudad de Asunción, como así el Colegio Nacional Asunción Escalada y el de los alumnos del Colegio Nacional Maka.
Un grupo de estudiantes pasó frente al palco, con pinturas simulando hematomas en el cuerpo, con aspecto desaliñado, dando a entender que fueron maltratados y otros incluso violados con el mensaje de: "Ayudemos a frenar el abuso infantil. Denunciá al 147".
Otras instituciones como el colegio privado Chiang Kai Shek lograron destacarse por las indumentarias que utilizaron, con vestimentas orientales y abanicos, que son característicos de la cultura. El Colegio Coreano no se quedó atrás, al igual que la Escuela y Colegio Nacional República Bolivariana de Venezuela, que se presentaron con diferentes trajes típicos y personajes mitológicos del país.
"Sí, a la vida humana"
El arzobispo de Asunción, Edmundo Valenzuela, se refirió a la vida humana, desaprobando la "cultura de la muerte", ante el avance mundial de la aprobación del aborto. Fue durante la homilía en el marco del Te Deum en homenaje a los 204 años de la independencia patria en la Catedral Metropolitana.
"El papa Francisco destacó a la gloriosa mujer paraguaya, que ha sostenido con coraje a la familia y a la nación paraguaya, defendiendo con fortaleza nuestra lengua y nuestra cultura", señaló la autoridad de la Iglesia Católica, para referirse luego a uno de los grandes valores: la vida humana en todos sus factores. "La mayor riqueza del país es la vida humana que Dios nos regala. Tanto la Iglesia como la sociedad tienen el deber y la tarea de cuidar la vida", sostuvo.

