El representante de la empresaria Sarah Cartes en el Directorio del Grupo Nación de Comunicaciones expresa los objetivos que se ésta plantea al adquirir dicho medio. Desvirtúa la suposición de que quien está detrás de la operación sea el presidente de la República, Horacio Cartes, y revalida el compromiso absoluto con las garantías laborales y los principios de la libertad de prensa y la pluralidad informativa.
-¿Cómo se inicia el proceso de compra del grupo de medios por parte de la Sra. Sarah Cartes?
-El interés de la señora Sarah Cartes en incursionar en el negocio de medios ya existía hace tiempo, pero dicho interés apuntaba a adquirir un medio que tuviera trayectoria, con un plantel experimentado y prestigioso de periodistas y una marca fuerte, y recién ahora se presentó esa oportunidad ante la intención expresada por la familia Domínguez de considerar una posible venta. Como en toda transacción de este tipo, las negociaciones tomaron su tiempo y ahora se pudo materializar.
-¿Cuál es el propósito de la adquisición del medio?
-La operación apunta a fortalecer, rentabilizar y posibilitar el crecimiento del grupo editorial La Nación, que tiene una cartera de productos muy atractivos y bien segmentados. La incursión en el negocio de los medios por parte de la nueva propietaria busca profundizar el periodismo económico, que ha sido el estandarte del Grupo Nación, y sobre esa base contribuir con el ambiente de debate y discusión de ideas, así como el de proveer información relevante para los actores de la sociedad paraguaya. Es además una diversificación importante de los negocios de la Sra. Cartes.
-¿Cuánto costó la operación? ¿Qué incluye?
-La operación, desde el punto de vista económico, es importante; pero por la voluntad de las partes intervinientes el monto de la misma no va a ser revelado. Sí puedo comentar que el acuerdo incluye la compra de los diarios La Nación y Crónica, y las radios La 970 AM y radio Montecarlo 100.9 FM.
-¿Qué pasará con la línea editorial de La Nación?
-Seguirá igual. La línea editorial del diario es uno de los fundamentos de la operación. Somos muy conscientes de que uno de los activos principales del Grupo Nación es el periodismo económico financiero especializado, y vamos a seguir profundizando en esta línea, para seguir siendo la primera fuente de consulta de los agentes económicos del país.
-¿Quién será el director? ¿Quién manejará la línea editorial?
-Hemos pedido al señor Alejandro Domínguez que continúe en la dirección de los medios, y él se ha comprometido a hacerlo por el tiempo que sea necesario. La línea editorial será manejada por él como siempre lo ha hecho, en coordinación con las estrategias de negocios establecidas por el Directorio.
-¿Qué pasará con los periodistas?
-Nuestra intención es justamente velar por la continuidad de los mismos en el grupo editorial. Debemos desarrollar el ambiente para el crecimiento de los mismos en nuestros medios. Y lo mismo cabe decir con respecto a todo el personal de las empresas, cuyos puestos de trabajo van a ser preservados.
-¿Usted es consciente de que la opinión pública podría entender que el dueño real del medio es el presidente de la República y no la Sra. Sarah Cartes, dada la estrecha relación de parentesco y de negocios que existe entre los mismos?
-El presidente de la República no puede ser dueño de medios. Esto está muy claro. Esta es una inversión personal de la Sra. Cartes, que no tiene ningún impedimento constitucional ni legal para ser propietaria de medios. La nueva propietaria es una persona que cuenta con la trayectoria empresarial y solvencia suficiente para afrontar esta inversión, y lo ha hecho con recursos propios. El Presidente no es ni puede ser socio en este negocio.
-¿Cómo va a reaccionar el medio con las noticias no favorables al Gobierno?
-La redacción del diario, así como los periodistas de las radios, tendrán la libertad plena para el ejercicio de su tarea periodística. Esta seguridad les ha sido trasmitida personalmente por la Sra. Cartes en las reuniones realizadas hoy (N. del R.: por ayer). Nuestro criterio no será la conveniencia de la noticia para nadie, sino un compromiso con la verdad, en el marco del respeto absoluto a la libertad de información y de prensa y al pluralismo informativo.

