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El sector de los ferrocarriles es un ejemplo perfecto para comprender cómo se ha fraguado el impresionante salto tecnológico que China ha protagonizado en poco más de una década: "Cuando el Gobierno decidió que el desarrollo de una red de tren de alta velocidad (TAV) era una prioridad nacional, nos dimos cuenta de que íbamos a ser incapaces de construirla solos. Así que decidimos importar la tecnología de países líderes en el sector", explica Shen Zhiyu, ingeniero de China South Locomotive & Rolling Stock Corporation (CSR).

En una década, el país construyó la red de TAV más extensa del mundo, un hecho que coquetea con el milagro. Pero los contratos de colaboración suponían una barrera para ir más allá. "En 2007 entendimos que teníamos que desarrollar nuestro propio producto", recuerda Shen. La respuesta tardó tres años en llegar: en 2010 China sacó pecho con la puesta de largo del CRH380A.

A finales del año pasado los dos principales fabricantes chinos, CSR y CNR, comenzaron un proceso de fusión que ha puesto los pelos de punta entre competidores como Siemens o Alstom, ya que dará como resultado la mayor empresa del mundo en el sector ferroviario.

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"El negocio de los trenes de alta velocidad en China es muy interesante para nosotros, pero queremos llevar nuestros productos al resto del mundo. Ahora podemos caminar solos y nos vemos ya capacitados para competir", apunta Shen. "La fusión de CSR y CNR tiene un objetivo muy claro: crear un estándar chino para la alta velocidad. Ahora mismo tenemos dos estándares, y creemos que si centramos todos nuestros recursos de I+D en uno solo, ese terminará siendo mucho más avanzado y tendrá más posibilidades de hacerse un hueco en el mercado mundial".

Tras el fiasco sufrido en México en noviembre, el nuevo gigante necesita hacerse con algún proyecto internacional de gran calado para demostrar al mundo que su tecnología no solo funciona, sino que es eficiente y segura. "La seguridad está totalmente probada. Tenemos una red más extensa incluso que la suma del resto del mundo -más de 16.000 kilómetros a finales del mes pasado-. En operan 763 unidades de alta velocidad que han recorrido hasta la fecha 880 millones de kilómetros sin un solo accidente", apunta Shen.

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