@Wilpagliaccio
El viernes finalizó de manera exitosa y ante un público multitudinario, el megafestival de música denominado Asunciónico. El evento inició alrededor de las cinco de la tarde, y cuando cayó la noche, puso en el escenario a Kongos, quienes con temas como "It's a good life", "Take it for me", "I want to know y I'm only joking", y mismo una fusión de "Come together" de The Beatles y "Whats the difference" de Dr. Dre, lograron seducir a los presentes, quienes iban aumentando en número con las personas que lograban entrar desde la prolongada fila que se juntaba fuera del Jockey Club. "Come with me now" fue la despedida de la banda, quienes manejaron a su antojo a las piernas que bailaban al son de sus acordes.
Las manos ya se colocaron en posición ascendente con un enérgico Fitz and the Tantrum, quienes con grandes temas en su repertorio, como "Fools God", "Out of my league", "The Walker" y un sorpresivo cover de "Sweet Dreams" compraron a la gente que no conocía mucho de la música de los provenientes de Los Ángeles.
El segundo día del Asunciónico se caracterizó por tener una multitud incluso superior al día uno, pero tenía una peculiaridad, este día tuvo una vibración más explosiva que la noche anterior, debido principalmente a los tonos más rítmicos y pegajosos. Por su parte, Budweiser se encargó de satisfacer los aspectos visuales para la comodidad de la gente.
Locura, esa palabra que se utiliza para manifestar que una persona no se encuentra en el uso total de sus facultades mentales, es la palabra correcta para describir, en sentido más figurado, la reacción que generó Major Lazer, el conjunto liderado por el DJ Diplo con Jillionaire y Walshy Fire. Las almas ya no permanecían en el piso, con hits gigantes como "Turn Down For What",
"Jet Blue Jet", "Watch Out For This", y el reconocidísimo "I like to move it", no dejó a nadie estático en todo el recinto en el que se llevó a cabo el Asunciónico.
Con la euforia desatada por Major Lazer, ya no quedaba otra para Bastille que
no tuvo otra que liberar todo su arsenal para mantener al público coreando al son de "Bad Blood", "Pompeii", "Laura Palmer", "No Angels", "Overjoyed" y otros.
Dinamismo absoluto
Skrillex revolucionó a los más de 3.000 asistentes que llenaron el espacio dedicado al show, con una energía eterna, que hasta el equipo no dio abasto a la potencia absoluta de la música y los graves que entregaba el afamado DJ, con temas como "Take Ü There", "Bad Man", "Wild for the Night", "Hellcat", "Cumbia", y "Bangarang" conquistó a todo Asunción, más cuando ofreció un mix del tema "Siente el movimiento" de Kchiporros, un guiño a la música hecha en Paraguay, ¡todo un gesto! Los lásers exclusivos del artista jugaron su papel, iluminando el cielo con estelas finas de poder visual, que en conjunto con las mezclas 'geeks' de sus videos, que fusionaban artísticas de la consola MAME con juegos como 'Metal Slug', 'Terminator', que al mismo tiempo hacía tributo a 'La guerra de los mundos', y figuras al estilo 'Contra' endulzó a los fans de los juegos de 8 y 16 bits de otrora, otro regalo, definitivamente.
Ya después de Skrillex, la energía se convirtió en furor, cuando Kasabian subió a dar lo suyo con "Bumblebee" de entrada, "Treat", "Empire", el cover de "Praise you" de Fatboy Slim, "Vlad the Impaler" y "Fire" ya dejaban las gargantas secas de tanto grito.
A decir verdad, para este periodista, Calvin Harris ya tenía la bandeja servida, y también el postre, sólo le quedaba colocar la cereza, con un notable juego de luces y fuegos artificiales, ya desgastó hasta el último hálito con "Feel so close", "We found love" y "Summer" entre otros, para dar paso a una cortina de artificios en el cielo, que cerraban una doble jornada en la que la música fue la verdadera protagonista.