En Olimpia todos los caminos obligatoriamente deben conducir al triunfo. No le queda otra opción a Nery Alberto Pumpido que, si no gana esta noche, estaría prácticamente fuera de la institución franjeada y sumiría al Decano en una verdadera crisis futbolística.
Es que la campaña realizada por el santafesino, no solo en la presente temporada, sino desde el inicio de su tercer ciclo en octubre del año pasado, no ha sido para nada buena y los números lo dejan en claro.
Las dos derrotas y el empate en las primeras tres fechas del Apertura, mala racha que Olimpia no cosechaba desde el año 1998, caldearon bastante el ambiente y generaron una presión inmensa a tal punto de que lo que en principio parecía una posición irrefutable del presidente olimpista, Marco Trovato, de mantenerlo al DT hasta el final del campeonato, terminará yendo por la borda y colocándole un límite al crédito de Pumpido, quien tiene esta noche una verdadera prueba de fuego.
Buscando justamente una victoria que resurja al franjeado y lo mantenga en el puesto, el adiestrador prepara una figura táctica poco utilizada por él. Una línea de tres zagueros en el fondo es la principal novedad, además del retorno de Herminio Miranda en la defensa y de Miguel Amado en el mediocampo. Las cartas de gol serán nuevamente Walter González y Fredy Bareiro, mientras que la mayor cantidad de hombres en la zona medular podría darle una vez más el protagonismo que casi siempre ha tenido el equipo de Pumpido, pero que claramente no supo capitalizar en sus partidos anteriores. Más allá de la sequía de sus delanteros, Olimpia debe encontrar una identidad de juego, algo de lo que está muy lejos.
Por su parte, General Díaz que viene de una derrota ante Guaraní en la fecha pasada, no presentaría variantes para medir al franjeado. El equipo de Humberto García tiene como esperanza de llegar a los goles a Diego Doldán.

