Unos buenos calzados cómodos de caucho, con cordones, plantillas acolchonadas y con taloneras para mantener un buen equilibrio, como también evitar el peso exagerado de las mochilas y sobre todo que no supere el 10 a 15% del peso corporal del niño, son algunas de las recomendaciones de la Dra. Flavia Montanía, traumatóloga pediátrica de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Asunción (UNA).
La sugerencia dirigió a los padres como a los docentes, en vista de que el trabajo de seguimiento a los niños debe ser en equipo. "Lo ideal en que los niños que inician la etapa Escolar Básica lleven calzados cómodos, livianos, con una estructura reforzada en los talones, que eviten lesiones a nivel de los tobillos, que los estabilicen. Además, otra sugerencia es que los calzados sean acordonados y acolchados", señaló.
"Un niño con buen confort, que se divierte con sus amigos en la escuela, es el resultado de un trabajo bien logrado en conjunto, entre los padres y los maestros. Para eso los educadores deben manejarse a través de horarios de clases y por supuesto controlar si se llevan los cuadernos en las fechas indicadas. La tarea de los padres sería la de controlar qué es lo cargan en sus mochilas y sobre todo el darse un pequeño tiempo para alistar los calzados", resaltó.
Del mismo modo sugirió a que se opte por calzados deportivos, con suela de goma, lavable, con una estructura anatómica, que aseguren que los más pequeños no resbalen. "Es importante que la estructura del calzado por dentro sea anatómico, confortable, que además se asegure el calce correcto, de modo a que el niño tenga el máximo confort y que además tenga un soporte en el arco", amplió.
MOCHILAS PESADAS
En cuanto al tema de las mochilas pesadas, señaló "que un niño no debe cargar una mochila más del 10 a 15% de su peso corporal. Es recomendable que lleven solo los útiles que van a utilizar durante el día y que solo se manejen exclusivamente con los horarios que los docentes deben elaborar".
Señaló además que son los padres los que deben controlar estrictamente y ayudar de esa manera a los profesores, para que el escolar no llegue cansado a la escuela y a su casa por las pesadas mochilas.

