El 2015 se presenta con un horizonte muy alentador para un sector clave de nuestra economía: las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes). Ya el año pasado, con la realización del primer Congreso de Mipymes en noviembre, se perfilaban buenas perspectivas en el futuro inmediato.
En ese encuentro se trataron temas como el sistema impositivo, la facilitación de trámites y procedimientos, el registro nacional de mipymes, incorporación de herramientas tecnológicas y, especialmente, el proyecto de fondo de garantías para estas firmas. Se espera que sobre este último punto se produzcan avances definitivos en los próximos meses.
El respaldo a las mipymes tiene un carácter estratégico para nuestro país, que presenta altos índices de informalidad y en el que casi el 70% de la población económicamente activa se encuentra ocupada en este sector. Por ello, el proyecto de Fondo de Garantías es crucial, ya que será un instrumento de protección y fomento de las unidades productivas y comerciales más pequeñas y vulnerables de nuestra economía que son, coincidentemente, las que más mano de obra emplean.
Con este fondo, Paraguay estará llenando un vacío que perjudica mucho a un sector fundamental de nuestra economía. Se sumará así también al resto de los países de la región que otorgan justificadamente una importancia decisiva a las pequeñas empresas. De hecho, gran parte del éxito económico de Chile es atribuible al estímulo sistemático y extendido que desde el Estado se hace a los emprendedores, a las empresas de menor porte.
La expansión chilena de la última década tuvo como uno de sus ejes centrales el sostenimiento y la promoción continua de la iniciativa privada, sobre todo de aquella que por manejarse con recursos limitados requiere de una política de Estado que le permita consolidarse y crecer.
En Paraguay, los pequeños empresarios tienen la voluntad de expandirse y afianzarse, pero carecen de las herramientas financieras, legales y técnicas para hacerlo. Muchos de estos emprendedores prefieren mantenerse por fuera del circuito de la economía formal, sobre todo porque no se sienten defendidos ni alentados por un sistema que no está diseñado para ellos.
Sin embargo, con un marco legal adecuado y, sobre todo con el apoyo financiero necesario, se forjarán las condiciones para que este sector vital desarrolle sus potencialidades, su creatividad y capacidad de innovación, insuflando mayor dinamismo al conjunto de la economía.
Pero las buenas noticias para las mipymes no acaban allí. En marzo se espera la habilitación definitiva de ofertas.com.py, un portal en internet que permitirá a estas empresas ingresar con excelentes posibilidades a un mercado prácticamente ilimitado.
Se trata de una vitrina virtual visible en cualquier parte del planeta y que abrirá las puertas a un mundo de potenciales negocios y exportaciones.
Hasta el momento se han registrado solo 20 empresas para promocionar sus productos en la web, pero considerando el dinamismo del sector y la gran cantidad de unidades que trabajan o se abren a diario es de esperar que esta cifra se multiplique rápidamente.
La incorporación de tecnología y de criterios científicos de administración y, de forma particular, la explotación de los enormes beneficios de internet, son desafíos de primer orden que las mipymes deben afrontar si aspiran a la expansión y la prosperidad.
Es de esperar que las perspectivas positivas que se dibujan en el futuro para las empresas de menor porte sean debidamente respaldadas desde el Gobierno y aprovechadas por este pujante sector.